Netflix ha demostrado su disposición a invertir considerables sumas de dinero en producciones cinematográficas, como se evidenció con el ambicioso proyecto Estado eléctrico. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, la compañía aún no ha logrado lanzar una película que iguale a los titanes del cine de Hollywood en términos de coste y producción. Aunque esto podría cambiar, ya que recientemente Jurassic World: Dominion se unió a su catálogo, logrando rápidamente la cima en popularidad en la plataforma.
Tan cara como construir de verdad el parque
Jurassic World: Dominion no solo se ha convertido en un fenómeno en streaming, sino que también ostenta el título de ser la película más cara de la historia, con un coste inicial de 584 millones de euros. Afortunadamente para Universal, los beneficios fiscales proporcionados por el gobierno del Reino Unido permitieron reducir ese gasto final a 465 millones de euros. A pesar de estos números impresionantes, sigue siendo un reto recuperar esta inversión, sobre todo considerando la mezcla de críticas que ha recibido.
La película, aunque logró recaudar más de 1.004 millones de dólares en taquilla, ha sido tildada por algunos críticos como la menos efectiva de la franquicia, poniendo en tela de juicio su calidad artística. Los retrasos en la producción provocados por la pandemia de coronavirus jugaron un papel crucial en la escalada de costos, además de los elevados salarios de su elenco estelar, que incluye a veteranos como Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum.
A pesar de estas críticas, la saga Jurassic World continúa atrayendo a audiencias y demuestra el poder de su marca. Sin embargo, muchos seguidores y críticos coinciden en que la entrega final de esta trilogía no logró cumplir con las altas expectativas que se habían generado, dejando al público con ganas de una aventura más enriquecedora.