Supermassive Games, conocido por títulos como Until Dawn y Little Nightmares, se enfrenta a tiempos difíciles, ya que anunciará el despido de 36 empleados antes del lanzamiento de su próximo juego, Directive 8020. Esta situación viene acompañada de la noticia de que el lanzamiento del juego se ha retrasado hasta la primera mitad de 2026, lo que podría afectar la trayectoria futura del estudio.
Retraso y despidos son mala señal de la salud del estudio
El anuncio de despidos fue comunicado a través de un post en la plataforma Twitter, donde la compañía utilizó un lenguaje que ha generado críticas por minimizar el impacto de esta decisión. Indican que “la industria de los videojuegos sigue siendo un entorno desafiante y en constante evolución”, justificando así la necesidad de iniciar un proceso de consulta por redundancias. Sin embargo, la elección de palabras como “anticipamos perder” empleados ha sido considerada como un intento de suavizar un mensaje difícil. Algunos expertos sugieren que esta forma de comunicación podría estar influenciada por las leyes laborales del Reino Unido, que exigen un aviso de al menos 30 días antes de llevar a cabo despidos masivos.
Este no es el primer recorte de personal en Supermassive, ya que en febrero de 2024 se realizó una ronda de despidos tras la renuncia de sus fundadores, quienes dirigieron la compañía durante 16 años. En esa ocasión, la empresa utilizó un lenguaje similar para abordar la dificultad del mercado y la restructuración del equipo.
La situación actual subraya un patrón creciente en la industria de los videojuegos, donde muchos estudios enfrentan desafíos estructurales y económicos, resultando en despidos recurrentes y cambios dentro de la organización. Con un panorama cada vez más competitivo, los amantes de los videojuegos esperan que los próximos lanzamientos de Supermassive y otros estudios puedan ofrecer experiencias innovadoras a pesar de las dificultades internas.