Metal Gear siempre ha sido una franquicia muy popular. Desde su primera entrega ha conseguido encandilar al público tanto en Japón como en occidente, demostrando que Kojima sabía que tenía algo entre manos. Incluso si no sería hasta Metal Gear Solid y muy especialmente sus tres primeras entregas que la cosa se empezaría a descontrolar su popularidad, convirtiéndose en una de las sagas más queridas de la historia.
Esto fue evidente con la cálida acogida de la Metal Gear Solid Master Collection Vol. 1. Celebrada como un auténtico hito, parece que ya estaba ahí todo. Pero nos quedaba, al menos, otra colección. Y es que esta segunda podría haberse denominado “díscolos e infravalorados”, porque todos los juegos que contiene son juegos que si bien no se han valorado en su justa medida, son obras maestras. Y podemos demostrarlo.
El juego encerrado en una consola que casi arruina a Sony
Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots ha sido durante años la oveja negra de la familia. Acusado de tener cinemáticas larguísimas, bosses con historias absurdas y bordeando la misoginia, un ritmo horrible y una narrativa complejísima, todo eso es cierto. No es ninguna mentira. Y podríamos añadir que no se suele señalar que tiene mecánicas interesantísimas que están desaprovechadas. Nada de eso quita para que sea un juego absolutamente excelente.
No es solo que aún hoy se siga viendo increíblemente bien no solo para un juego de su época, sino para los cánones actuales, gracias a una prodigiosa dirección de arte y trabajo técnico. Que el diseño de niveles y mecánico sea virtuoso. O que el grueso del juego sea uno de los ejemplos más elegantes de cómo hacer que la jugabilidad sirva a la narrativa no solo de su consola, sino de la historia del medio. Es que hace todo esto de una forma tan prodigiosa que se siente que todos los juegos de la franquicia lo han hecho de la misma forma cuando no es verdad.
Este es un juego a reivindicar por la absoluta finura y pensamiento que hay detrás de él. Todos sus defectos, que los tiene y son enormes, no hacen de menos el absoluto prodigio que es en todo lo demás. Y que se suple incluso en otros aspectos: si necesitas aclaración sobre algo de la narrativa, lee la novelización escrita por Project Itoh. No solo no te arrepentirás: nos darás las gracias.
Dos juegos de portátiles que podrían ser principales
Si Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots es un juego infravalorado, Metal Gear Solid: Peace Walker es un juego ignorado. Y no debería. Todo lo que Metal Gear Solid V: The Phantom Pain refinaría y perfeccionaría hasta un grado que aún hoy no ha conseguido ya no superarse, sino siquiera replicarse de ningún modo, ya está aquí, al menos, en germen. Peace Walker es un juego de portátil que sabe llevar la fórmula de Metal Gear a escenarios instanciados, más libres, donde la gestión de la base y el cómo abordar cada misión cobra una importancia especial.
Pero la joya que mezclaría ambos aspectos, estar infravalorado e ignorado, es el bonus de esta colección. Es Metal Gear: Ghost Babel. Una delicia de la Game Boy Color que mezcla el estilo de los Metal Gear, los juegos de MSX, con el de Metal Gear Solid, el primer juego de la franquicia aparecido en PS1, para conseguir una mezcla ideal que aún hoy se siente adictiva y genial. Un juego no solo excelente para ser de Game Boy, que es uno de los mejores juegos del catálogo de Game Boy, sino un excelente Metal Gear por sí mismo.
Si Metal Gear Solid Master Collection Vol. 1 era una colección imprescindible por razones evidentes, porque tenía tres de los juegos más importantes de la historia del medio, Metal Gear Solid Master Collection Vol. 2 es una colección imprescindible por razones menos evidentes, pero igualmente importantes. Porque contiene juegos para connessieurs. Quizás no sean los juegos que todo el mundo sabe que son los mejores, que son excelentes, pero son tres juegos brillantes que, cada uno a su manera, han definido y dado forma a la franquicia. Ahora solo nos queda ver si existe un tercer volumen que nos de lo que nos falta para tener todos los grandes juegos de Metal Gear: The Phantom Pain, Acid y Rising.