Moon Studios, conocido por su aclamada saga Ori, se encuentra en una grave crisis económica que podría conducir a su cierre en los próximos meses. Thomas Mahler, CEO del estudio, ha hecho un llamado urgente a los jugadores a través de Discord, donde expone que las ventas de su reciente título, No Rest for the Wicked, no han alcanzado las expectativas. Este ARPG en acceso anticipado, que combina elementos de Diablo y Dark Souls, esperaba estabilizar la situación financiera del estudio, pero no ha logrado captar la atención necesaria del público.
Unas reseñas que han afectado negativamente a las ventas
Las reseñas negativas han sido un factor determinante en el descalabro comercial del juego. Mahler enfatiza que las valoraciones desfavorables han impactado directamente en las ventas, mencionando que el fenómeno del review bombing ha sido especialmente perjudicial. “Si están disfrutando del juego y no han dejado una reseña positiva, es muy posible que en unos meses ya no estemos aquí”, advirtió. Esta situación se tornó aún más complicada tras el lanzamiento de la última actualización, The Breach, donde numerosos errores obligaron al equipo a emitir un parche urgente que corrigió 23 fallas.
A pesar de las mejoras introducidas, las reseñas recientes siguen siendo variadas, lo que sugiere que la percepción del juego aún no se ha recuperado por completo. Mahler pide comprensión a la comunidad, recordando que cada reseña cuenta: “No sé si la gente entiende que, al dejar reseñas negativas, pueden estar contribuyendo a matar al mismo estudio que quieren ver triunfar”. Sin embargo, el mensaje parece estar resonando en algunos jugadores, quienes han comenzado a mejorar su feedback.
La saga Ori ha alcanzado un hito significativo al superar los 15 millones de copias vendidas, consolidándose como un referente en el género metroidvania. Desde su primera entrega, los títulos de Ori han cautivado a los jugadores gracias a su narrativa emotiva, su arte impresionante y su banda sonora conmovedora, convirtiéndose en un fenómeno en la industria de los videojuegos. Thomas Mahler, CEO de Moon Studios, expresó su satisfacción en Twitter sobre este logro, señalando que “no está nada mal para un metroidvania y un género que nos dijeron que estaba muerto cuando comenzamos a trabajar en él.”
No sólo Ori: el estudio sigue con su siguiente juego, No Rest for the Wicked
En un giro importante, Moon Studios ha anunciado su independencia total como desarrollador, lo que incluye la adquisición de los derechos de publicación de su próximo juego, No Rest for the Wicked. Este ARPG, que mezcla elementos de títulos icónicos como Diablo y Dark Souls, ha estado en acceso anticipado y ahora podrá completarse sin depender de una editora externa. Esta decisión se produce tras la venta de Private Division por parte de Take-Two, fortaleciendo la autonomía del estudio.
El futuro de Moon Studios se vislumbra prometedor, ya que se ha confirmado una nueva actualización para No Rest for the Wicked, titulada The Breach’ que se lanzará el 30 de abril. Esta actualización será la más extensa hasta la fecha, duplicando el tamaño del mapa y agregando nuevas áreas, facciones, enemigos, armaduras y armas. Además, el estudio ha anunciado que trabajará en un modo cooperativo para hasta cuatro jugadores, complementado por una nueva banda sonora compuesta por el músico detrás de la saga Ori, una adición que seguramente emocionará a la base de fans.
Con estos desarrollos, Moon Studios no solo continúa la historia de Ori, sino que también se prepara para un futuro emocionante en el mundo de los videojuegos, al tiempo que reafirma su compromiso con la calidad y la innovación.
No Rest for the Wicked es lo nuevo de los creadores de Ori y aunque es una mezcla de Diablo y Dark Souls, también es algo más que la suma de sus partes.
Copiar es un arte en sí mismo. La mera imitación no sólo es potencialmente poco ética, sino aburrida. Copiar el trabajo de otros, cuando se hace bien, implica coger aquello que nos llama la atención para integrarlo en algo mayor, diferente, propio. Hacerlo nuestro. Por eso copiar está mal cuando es un plagio y es aburrido cuando es mera imitación. Porque cuando se copia bien, se busca hacer algo diferente con lo copiado, es donde surge la chispa del arte.
No Rest for the Wicked es el nuevo juego de Moon Studios. Esta desarrolladora es conocida por haber hecho Ori and the Blind Forest y Ori and the Will of the Wisps, dos prodigiosos metroidvania con ciertos elementos de los soulslike. Por su parte, No Rest for the Wicked es un giro brusco con respecto de lo que ya conocíamos de sus desarrolladores. Porque es un action RPG que bebe de las dos fuentes más aparentemente antagónicas posibles: Diablo y Dark Souls.
El juego nos pone en la piel de un Cerim, un individuo que es considerado mitad leyenda, mitad guerrero sagrado, que debe combatir una extraña plaga llamada la Pestilencia. Para ello se dirigirá a Isola Sacra, donde la Pestilencia está transformando a sus habitantes en horrorosos monstruos.
Si esta puede sonar como la premisa de cualquier soulslike, el giro viene en que el componente RPG es muy acuciado. En términos de historia. Inspirados en William Shakespeare y Juego de Tronos, Isola Sacra se encuentra en mitad de una guerra de poder tras que el rey haya muerto y su hijo, el príncipe, haya asumido el poder. Con el reino queriendo solucionar el problema de la Pestilencia a través de la inquisición y el gobernador de Isola Sacra haciendo uso del Cerim, el conflicto entre las ideas feudales del reino y las ideas folclóricas de la isla chocarán en una guerra política donde nosotros nos encontraremos en medio.
Si bien la historia aún está por desarrollar más allá de sus primeras pinceladas, ya que este es un juego en acceso anticipado, lo que ya podemos destacar del juego es su portentoso departamento artístico. Con esto nos referimos a una dirección de arte absolutamente prodigiosa, pero también a algo más. Una implementación gráfica sublime. El agua parece tener vida propia, las llamas se contonean como con consciencia, la ropa flota con naturalidad y la luz siempre parece destacar lo más importante de cada escena.
Esto no debería extrañar a nadie que haya jugado a la saga Ori. Dos juegos técnicamente prodigiosos, con un apartado de programación artística sublime, que también es posible ver en No Rest for the Wicked. Y si bien aún no han acabado al respecto de esto, aún trabajando en cosas como hacer las pisadas en el barro o el movimiento del agua aún más fluido, ya es un absoluto prodigio de presenciar.
En términos jugables, como ya hemos señalado, es una mezcla de soulslike y Diablo. Eso significa que tenemos una perspectiva cenital, que el bloqueo, la esquiva y el parry son importantes, y que el loot y el crafteo son partes esenciales del juego. Si todo esto debería chocar entre sí, de algún modo, no lo hace. La progresión a través del equipo más que el nivel se siente natural, la vista cenital nunca se pone en medio del combate y la mezcla de ambos elementos resulta fresca. Natural. Como si siempre hubiera sido llamada a existir.
A esto también le ayuda beber de otras fuentes concretas. Tener una escalada copiada descaradamente de Breath of the Wild o que las armas más grandes tarden varios segundos en comenzar su animación de ataque, como en Monster Hunter, añaden al conjunto una textura especial. Un cierto sentido único.
Lo que quizás aún no terminamos de ver es la estructura, al estilo MMO, de misiones diarias y semanales, además de las misiones principales. Esto nos permite conseguir equipo y recursos, pero a veces parece ponerse en medio de la propia fórmula del juego. Algo que ocurre, en menor medida, con la necesidad de hacer nuestros propios platos de comida si queremos curarnos. Algo que puede obligarnos a buscar materiales en vez de continuar la aventura, si es que fracasamos muchas veces, o una parte se nos hace mucho más dura de lo que esperábamos.
En cualquier caso, este es un juego en acceso anticipado. Todas estas son cuestiones que pueden refinarse hasta el lanzamiento del juego completo, sin fecha concreta. De momento se ha especificado que quieren añadir un modo multijugador, que llegará en su primera gran actualización, y más historia y elementos narrativos del juego, que será su segunda gran actualización. Así que es seguro que tenemos No Rest for the Wicked para rato.
Si No Rest for the Wicked es al final una curiosidad con altibajos o una obra maestra digna de sus referentes, dependerá lo que hagan durante este acceso anticipado. De momento, es un juego repleto de ideas, técnicamente prodigioso y que es muy interesante de jugar. Imprescindible para los fans aférrimos de Diablo y sus loops de contenido infinito.