Game Pass está en cuestión desde que Microsoft haya confirmado que va a hacer importantes recortes en su sección de videojuegos. Con Xbox viendo peligrar varios de sus estudios de videojuegos en las próximas semanas, se habla de cómo Double Fine, Compulsion y Ninja Theory podrían cerrar. Siendo estos los estudios que fueron adquiridos e impulsados en el momento en que Xbox buscaron dieron dar énfasis al Game Pass.
Una opinión controvertida
Ahora muchas personas están cuestionando la política de Xbox con Game Pass, especialmente porque la última cifra de usuarios del servicio de 34 millones de usuarios, de febrero de 2024, parece haber mermado significativamente en este tiempo. Algo que incluye al CEO de Moon Studios, Thomas Mahler, director de los juegos de Ori, y que cree saber cuál es el problema: hay un montón de bazofia en el servicio.
“La estrategia de Game Pass podría haber funcionado si la gente hubiera estado ahí. El problema es: no lo hicieron y el catálogo de software no era lo suficientemente bueno para que la gente pagara felizmente su suscripción cada mes” ha dicho el CEO. Añadiendo, que Game Pass “funciona un poco como el comunismo” porque “no ofrece incentivos para arremangarse y dar un extra”, sentenciando “necesitan tener buenos tratos con los desarrollados para incentivarlos a producir hits masivos, no solo producir contenido mediocre como una factoría”.
Todo esto ha llevado a intensas críticas hacia Mahler, ya que el Game Pass ha ofrecido en el pasado videojuegos gran calidad y sus ideas sobre el comunismo han levantado ampollas, desviando la atención de la discusión sobre el Game Pass. Especialmente considerando que, en términos de notas agregadas, según Metacritic, Microsoft fue la quinta mejor publisher de 2025. Por lo que no parece que esa calidad no estuviera presente, al menos, entre sus propios juegos.