A pesar de las críticas recurrentes por parte de los jugadores, las pantallas de carga son consideradas un mal necesario en el desarrollo de videojuegos, especialmente en los RPGs, según declaraciones de Bruce Nesmith, un ex-empleado de Bethesda. En una industria que ha visto avances significativos en la tecnología, incluyendo sistemas de almacenamiento SSD que permiten cargas más rápidas, Bethesda ha optado por mantener estas pantallas como parte esencial de su diseño de juegos.
Bethesda saben que no podían hacer el juego de otra manera
Nesmith, quien trabajó en títulos emblemáticos como Oblivion y estuvo involucrado en el desarrollo de Starfield, argumenta que las pantallas de carga son indispensables debido a la naturaleza compleja de los mundos abiertos y las narrativas ricas que caracterizan a los RPGs de Bethesda. A diferencia de los juegos con narrativas más lineales, que pueden ocultar las cargas mediante transiciones suaves, los RPGs requieren un procesamiento diferente de contenido y eventos que no siempre puede realizarse sin interrupciones.
Aunque algunos desarrolladores han encontrado formas innovadoras de disimular las pantallas de carga, como se evidencia en títulos recientes donde se emplean fundidos en negro o pasajes que requieren interacciones, Bethesda elige conservar esta mecánica para priorizar la calidad de la experiencia de juego. En este sentido, la compañía parece estar comprometida con mantener la esencia de lo que ellos consideran un gran RPG, evitando compromisos que pudieran afectar la riqueza narrativa de sus sagas.
Además, Bethesda ha estado en una racha constante de lanzamientos, ofreciendo títulos que llegan directamente al Game Pass, incluyendo remasterizaciones y ediciones definitivas de sus franquicias más queridas, como DOOM y Quake. Si bien las pantallas de carga son un aspecto discutido por los usuarios, está claro que Bethesda no planea eliminarlas, al menos no sin considerar su impacto en la experiencia global de juego.