En celebración del 35 aniversario de id Software, cofundado por John Romero, se ha lanzado un video retrospectivo sobre uno de los títulos menos reconocidos de la compañía: Catacomb 3-D. Este juego, desarrollado en 1991, marcó un hito significativo en la evolución de los shooters en primera persona (FPS), a pesar de no haber obtenido un gran éxito comercial en su momento.
Un fracaso comercial, pero de gran importancia creativa
Catacomb 3-D fue el resultado de un acuerdo con Softdisk, donde id Software mantuvo un intenso ciclo de desarrollo de solo dos meses. Durante este tiempo, el equipo comenzó a experimentar con el mapeo de texturas y los gráficos en 3D, lo que posteriormente permitió que los juegos fueran accesibles en hardware de consumo menos costoso. En esa época, el término “FPS” aún no existía, y los primeros desarrollos de id eran comparados con los shooters arcade de vista cenital.
En la retrospectiva, Romero comparte experiencias junto a otros veteranos de id, como Tom Hall y John Carmack, quienes reflexionaron sobre el impacto de Catacomb 3-D. Aunque solo generó unos $5,000 en ingresos, el equipo comenzó a darse cuenta de que habían dado un paso crucial hacia un nuevo estilo de juego que enfatizaba la inmersión del jugador. “Adrian casi se cae de la silla al girar y encontrarse cara a cara con un troll. Ahí supimos que estábamos ante algo transformador”, aseveró Carmack.
Esta chispa de innovación condujo al desarrollo de Wolfenstein 3-D, que a menudo es considerado el abuelo del género FPS. Romero concluyó que todo comenzó con Catacomb 3-D, un precursor que sentó las bases para futuros éxitos como Doom y Quake. Para conmemorar este aniversario, Romero Games está ofreciendo una reedición clásica de Catacomb 3-D junto con otros productos relacionados en su sitio web.