Resident Evil es una licencia muy cotizada. Ya sea en el cine o en el videojuego, todo el mundo quiere hincarle el diente. Todo lo que lleve su sello vende como pan caliente y, hasta en sus peores momentos, ha demostrado tener una capacidad más que envidiable para mantener unos números asombrosos. Es por eso que no debe extrañarnos que en la guerra de pujas por ver quién se encargará de la nueva adaptación de Resident Evil ha habido lucha. Y que quien se ha llevado el gato al agua, ha sido una de las grandes con un plan.
Porque Sony producirá la próxima película de Resident Evil. Siendo un reinicio de la serie, el plan es que esté dirigida por Zach Cregger y que la escriba junto con Shay Hatten, enfocándose más en los aspectos de terror de la franquicia. Aunque todavía carece de título oficial, ya tiene una fecha de estreno, el 18 de septiembre de 2026, y aunque no lo parezca, todo esto son buenas noticias.
¿Por qué? Porque todas las piezas encajan de una forma particularmente armoniosa. Por supuesto, luego todo tiene que salir acorde al plan, algo que no siempre ocurre, pero si lo hiciera, hay razones para tener fe. Específicamente, tres razones. Las cuales te vamos a desgranar a continuación.
Primer motivo: Sony no es nueva
El primer motivo es que Sony es una de las grandes productoras de cine, pero además la única que tiene también intereses en el mundo de los videojuegos. Su relación con Capcom es muy lóngeva, tanto desde Sony Pictures Motion Picture Group como desde Sony Interactive Entertainment, convirtiéndolos en unos socios perfectos para esta clase de aventura común. Especialmente porque Sony ya se encargó en su momento de las adaptaciones de Resident Evil dirigidas por Paul W.S. Anderson y de lar reciente Resident Evil: bienvenidos a Raccoon City.
Además, Sony, en tiempos recientes, ha cambiado su estrategia. Más enfocados en el transmedia, están explorando y explotando de forma más sostenida en el tiempo las posibles confluencias entre el cine y el videojuego. Algo que bien podrían seguir explotando no sólo dentro de su propio grupo, sino también con otras compañías japonesas, como Capcom.
Segundo motivo: Cregger y Hatten le saben
El segundo motivo es que los implicados en esta nueva adaptación vienen de hacer buenas películas. Un detalle importante a la hora de hacer una buena película. Zach Cregger ha arrasado con Barbarian, una de las películas de terror más aclamadas de los últimos años, sabiendo explotar de manera magistral sus limitaciones para jugar de forma excelente con un guion magistral y unos actores en estado de gracia. Pero además, sus guiones para The Civil War on Drugs y más recientemente, Mars, demuestran que tiene una solidez autoral incuestionable.
Por su parte, Shay Hatten viene de escribir la excelente John Wick 4, aunque también de hacer el guion de las desastrosas dos partes de Rebel Moon. ¿Con qué deberíamos quedarnos? Teniendo de su lado a Zach Cregger, el cual además se ha declarado fan de los juegos de Resident Evil, y siendo que el mayor problema de Rebel Moon es una dirección rozando la ilegalidad moral, confiamos en las capacidades de Hatten en el contexto adecuado.
Tercer motivo: ya no son los 2000 (gracias a dios)
El tercer motivo es el más abstracto y es que, por fortuna, ya no es 2002. Los videojuegos ya no son una cosa que la gente no se toma demasiado en serio. Paul W.S. Anderson hizo lo que pudo con Resident Evil e hizo algo propio e interesante a su manera, pero que difícilmente era Resident Evil. Y hoy, más de 20 años después, es más fácil hacer algo fiel a la obra original.
No es difícil concebir ahora una película de Resident Evil que sea, bueno, Resident Evil. De terror, con zombies, un poco ridícula y humorística a ratos, pero que tenga toda la tensión y brutalidad de los juegos. De hecho, Barbarian ya tiene ese tono y por eso Cregger es una elección perfecta como director, al menos sobre el papel. Y Hatten tiene experiencia escribiendo historias de zombis, tras escribir no pocas películas del género. ¿Funcionarán todas estas piezas cuando se pongan juntas? No lo sabemos. Pero existen motivos para creer que sí. Y por eso debemos creer. Porque quizás, el año que viene, por fin, tengamos una buena película de Resident Evil que de verdad se parezca a los videojuegos.