Cualquiera que tenga una mínima relación con los videojuegos conoce la franquicia Resident Evil. Y desde luego conoce las películas de Resident Evil. Pero más allá de las películas de Paul W. S. Anderson la realidad es que la franquicia no es tan conocida. Parece casi como si la nueva película de Zach Cregger, que ha funcionado bien entre la crítica, sea el primer reboot de la franquicia. O la primera película que no es de Anderson. Ambas respuestas incorrectas.
Por eso vamos a destripar las películas y series de la franquicia que van más allá de su versión más popular hasta hoy. ¿Son buenas? Hay de todo y para todos los gustos. Y desde luego, mucho más de lo que siempre se dice que ofrece esta franquicia en particular.
Resident Evil: Degeneration (2008)
Dirigida por Makoto Kamiya, famoso director de efectos especiales que ha hecho un trabajo espectacular a lo largo de los años a través en la era Heisei de Godzilla (la que va de Godzilla vs. Biollante hasta Godzilla vs. Destoroyah), esta película transcurre en algún punto indeterminado de la trama de Resident Evil 2. Sin ser espectacular y parecer una CGI que dura 90 minutos, tiene todo lo que esperamos de Resident Evil: diálogos absurdos, mucha acción, zombies y tensión constante. Que ya es más de lo que podemos decir de la mayoría de las películas de la franquicia. Muy recomendable para fans de la franquicia.
Resident Evil: Damnation (2012)
Continuación de la anterior, dirigida de nuevo por Kamiya, y un modesto éxito comercial tanto en Japón como en EEUU. Mejor resuelta que Degeneration y con un énfasis mayor en la acción, especialmente en la parte final de la película, tiene una particularidad que encantará a los fans: Matthew Mercer hace de Leon S. Kennedy en uno de sus primeros papeles protagonistas, sino el primero, en su doblaje al inglés. Una película a reivindicar, y exactamente lo que querían quienes esperaban de Cregger una película más cercana a los videojuegos.
Resident Evil: Vendetta (2017)
Secuela de las dos anteriores, pero cambiando de director por Takanori Tsujimoto, el cual venía de hacer resultonas películas de acción de serie B y que tras esta acabaría siendo, y aún hoy es, director regular de episodios de Ultraman. La película es divisiva, siendo amables, y el guion de Makoto Fukami, autor de las novelas de Psycho-Pass, no consigue salvarlo. Pero la acción vuelve a ser lo que más destaca de una película donde está todo el valor: o te encandila o te horroriza por cómo se resuelven y cómo te compensen sus intensas y numerosas escenas de violencia.
Resident Evil: Infinite Darkness (2021)
Queriendo cubrir los eventos entre Resident Evil 4 y 5, en Capcom hicieron esta miniserie dirigida por Eiichirō Hasumi que emitió Netflix y que acaba siendo un tanto descafeinada. Aunque los momentos de terror funcionan, no consigue mantener la tensión durante todo el metraje y acaba por no funcionar como conjunto. Pero al menos intenta encajar con algo nuevo dentro de la historia de la franquicia.
Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City (2021)
Primer reboot del universo fílmico de Resident Evil, dirigido y escrito por Johannes Roberts, y un tropiezo más que evidente. La película intentaba ser fiel al videojuego, pero sin perder su propia esencia como película, y acababa en un extraño campo de nadie donde se tomaba demasiado en serio a sí misma, pero a la vez era demasiado camp y absurda. Esto hacía que no diera realmente miedo ni tuviera los grados de acción que necesitaba. Pero era un intento noble de recrear lo que es Resident Evil, incluso si no consiguiera hacerlo del modo adecuado.
Resident Evil (2022)
Serie de Netflix desarrollada por Andrew Dabb y que bien podría declararse la peor adaptación de Resident Evil. Si es que no la peor obra con el nombre Resident Evil. Con poca o ninguna relación con los videojuegos, pero sin desarrollar una personalidad propia y teniendo un distintivo tono visual y narrativo Netflix, acaba siendo un Stranger Things con elementos de Resident Evil que resulta prácticamente imposible de defender. Una absoluta decepción.
Resident Evil: Death Island (2023)
Última película de Resident Evil hasta la de Zach Cregger, vuelve Eiichirō Hasumi a la labor de dirección y Makoto Fukami a las de guion. Pero a diferencia de Infinite Darkness, aquí el ritmo está mejor resuelto y tanto los momentos de terror y acción son mucho más intensos, dando como resultado una película mucho más disfrutable en general. Incluso si en términos de guion sigue siendo una película relativamente simple. Pero seamos francos, ¿en serio venimos a Resident Evil esperando narrativas complejas y elaboradas?