El sistema de clasificación por edades PEGI, ampliamente utilizado en Europa, está a punto de experimentar una renovación significativa para abordar problemas polémicos como las cajas de botín y los contenidos de pago. Este cambio ha sido anunciado por Dirk Bosmans, director general de la organización PEGI, quien conversó con Eurogamer sobre las nuevas medidas que se implementarán en julio.
Clasificaciones PEGI 18 más estrictas
Uno de los impactos más notables de estos cambios será en la serie EA Sports FC, que pasará de tener una clasificación de PEGI 3 a PEGI 16 debido a sus microtransacciones en el modo Ultimate Team. Este ajuste refleja la creciente preocupación por las prácticas de monetización en la industria de los videojuegos.
Las nuevas categorías que se introducirán definirán la clasificación de los títulos según sus elementos de monetización y la presión que ejercen sobre los jugadores. Por ejemplo, los juegos que presenten mecanismos de pago temporales, como pases de batalla, podrían recibir una clasificación de PEGI 12, a menos que cuenten con opciones para desactivar el gasto predeterminado, lo que podría reducir la clasificación a PEGI 7.
Además, los juegos que requieran compras de NFT para su acceso recibirán automáticamente una clasificación PEGI 18, en un esfuerzo por regular las prácticas de monetización más controversiales. Esto también se aplica a juegos con sistemas de cajas de botín, cuyo impacto en los jugadores atraerá revisiones de clasificación que pueden ir hasta PEGI 18 si no existen medidas efectivas para evitar el acceso por defecto a estos sistemas.
Los títulos que permitan comportamientos tóxicos sin controles adecuados recibirán una clasificación de PEGI 18, y no se podrán distribuir en el Reino Unido debido a las leyes locales. Estos cambios representan la actualización más significativa en la historia de PEGI, y se espera que generen un debate considerable entre las compañías de videojuegos sobre su implementación.