Slay the Spire 2 ha salido en early access y es un juego absolutamente colosal. Es divertidísimo, itera de forma espectacular sobre el original y sus nuevos personajes son fantásticos. El Soberano es un personaje que nos obliga a gestionar dos contadores de maná al mismo tiempo, pero que permite algunos de los combos más desquiciados que hemos visto. Y La Vinculahuesos tiene una mano gigante, llamada Nudillos, que cambia completamente cómo se juega al juego.
Si a eso incluimos un multijugador que incluye cartas exclusivas para ese modo, no hay razón para no meterse de cabeza. Excepto que no te gusten los early access. Algo absolutamente lógico y coherente. Por eso te hemos seleccionado una serie de juegos con los que aliviarte ese picorcito por Slay the Spire 2 mientras sale la 1.0 y puedes disfrutarla junto con todos los demás. Mientras, no te vamos a engañar: nosotros estaremos jugando a Slay the Spire 2. Pero no será porque no hemos dedicado horas a estos juegos que te recomendamos.
Wildfrost
El más similar a Slay the Spire también tiene algo que no tiene Slay the Spire: un diseño artístico tremendamente adorable. Recordando a la estética de Hora de Aventuras, solo que más redondita y achuchable, no te dejes engañar por lo adorable que resulta. Wildfrost tiene una dificultad bastante mayor de lo que te imaginas. Pero con sus propias mecánicas y giros al respecto de Slay the Spire, es un juego muy similar, pero con su propia personalidad que te dará numerosas horas de diversión.
Monster Train
El mayor competidor de Slay the Spire ha sido siempre y sigue siendo Monster Train. Con una secuela que salió a mediados del año pasado, su premisa es fácil: tenemos que defender un tren de cuatro pisos, con monstruos intentando llegar al piso superior. Para defendernos tenemos que invocar monstruos y crear efectos. Añadiendo un elemento de control del espacio, el juego es igualmente adictivo e infinito, pero quizás un poco más difícil. Aquí prima menos hacerse mazos de combos invencibles y más saber cuándo jugar las cartas y dónde. Haciendo que sean dos sabores diferentes del mismo helado. Pero cuidado: si descubres que Monster Train es lo tuyo, es difícil que salgas nunca.
Balatro
Hablando de salir nunca, vamos con algo diferente. ¿Balatro necesita presentación? Parece difícil. Ha sido uno de los indies más celebrados de la historia y no sin razón. Convirtiendo el póker en un roguelike incremental donde lo importante es crear absurdos combos infinitos, es perfecto si eso es lo que disfrutas en Slay the Spire: ver los números crecer sin fin y avanzar destruyendo todo a tu paso. Sin los elementos RPG, mucho más sencillo, tiene ese componente de big numbers goes brrr. Y a veces es eso todo lo que necesitamos.
Out of Hands
Entrando en la sección de juegos peculiares, toca hablar de Out of Hands. Un juego que ha añadido un modo roguelike, pero que originalmente solo tenía un modo historia. Enfocado en el terror, su premisa es que un día nos levantamos y todos nuestros órganos son ahora manos. Teniendo que defender nuestro corazón de los ataques y pudiendo hacer dos acciones por turno con cada una de nuestras manos, el juego combina a la perfección el terror psicológico y la construcción de mazos en uno de los deckbuilders más originales que hemos visto nunca.
Dicey Dungeons
Para entrar en la recta final, vamos a decir algo impopular: los dados son cartas con pasos extras. Para demostrarlo tuvo que llegar Terry Cavanagh, uno de los mejores diseñadores de la historia del medio, para darnos Dicey Dungeons. Un perfecto cruce entre deckbuilder y dungeon crawler que sería la mejor iteración hasta la fecha de Slay the Spire. Con personalidad propia, cambiando las cartas por dados y haciendo que la aletoreidad no esté en si robaremos las cartas, sino en si surtirá efecto y cuánto lo hará cada decisión que tomemos, reinventó la rueda demostrando que la rueda puede ser de muchos materiales diferentes. O que un dado también puede ser una carta.
Slice & Dice
Acabar con un juego pequeño y original siempre es una buena idea. Slice & Dice es un roguelike donde tenemos que avanzar a través de niveles donde cada uno de nuestros personajes, pues podemos formar un equipo, tiene un dado. Cada cara del dado es una opción. Y es evidente a dónde va a parar esto. Sencillo de entender, pero difícil de dominar, es un juego con mucha más profundidad de lo que parece de entrada y que puede enamorar a cualquier fan de Slay the Spire. Porque si lo que te gusta es ese nunca saber exactamente qué ocurrirá en cada turno, Slice & Dice lo hace a la perfección.