Dungeons & Dragons es el mayor juego de rol del mundo. Y no sin buenos motivos. Es de esos juegos que destacan por su larga y profunda historia, pero también por lo bien que han sabido integrarse en la cultura pop. Todo el mundo conoce Dungeons & Dragons. Todo el mundo asocia el rol con Dungeons & Dragons. Y por eso es difícil que nadie pueda destronarlo, al menos, no a corto y medio plazo.
También es por eso importante que hayan decidido reinventar sus tres manuales básicos, llegando ahora el Manual del jugador, por fin, en perfecto castellano. ¿Pero qué aporta diferente esta versión? Muchas cosas. Para empezar por lo más importante, que viene en perfecto castellano.
Una traducción impecable
Esto es seguramente lo que más interese a muchas personas y no sin buenos motivos. No hemos podido notar absolutamente ninguna diferencia destacable entre la versión original y la versión española del manual. El gramaje del papel, las ilustraciones y el acabado del libro es exactamente el mismo, lo cual significa que tiene una altísima calidad. Algo que justifica su precio, que puede parecer elevado, pero que no lo es tanto teniendo en cuenta que puede darnos cientos o miles de horas de diversión.
En lo que respecta a la traducción, es exactamente lo que esperábamos: impecable. No hemos podido detectar nada fuera de sitio o algo que nos chirriara. Aunque no hemos contrastado en profundidad con el manual original, la traducción suena natural al oído, lo cual hace que la lectura sea ágil y placentera. Exactamente igual que en el original. Haciendo que sea excelente tanto para una lectura casual como para quien quiera leerlo de principio a fin.
Una revisión de un sistema que ya funciona
Como ya hablamos en el pasado del manual, tampoco vamos a entrar en todos los detalles de lo que hace especial a este manual. Aunque eso no significa que no tengamos cosas de las que hablar. El manual del jugador está específicamente pensado para que lo utilicen los jugadores y puedan no sólo crearse sus jugadores, si no también utilizarlo como manual de referencia para las acciones que pueden realizar en cualquier momento dado. Y en ese sentido, es un triunfo del diseño.
La creación de personajes es mucho más extensa y pormenorizada, pero mucho más sencilla. Las reglas no sólo han sido simplificadas, sino que además son más elegantes. Hay nuevas dotes, equipamiento y la fabricación del mismo ha ganado en matices, haciendo que gane en posibilidades. Todo ello con un diseño donde hay muchas más tablas y una organización mucho más racional, haciendo que sea extremadamente sencillo encontrar exactamente lo que estemos buscando en el libro en cualquier momento dado.
Un salto que merece la pena (hasta cierto punto)
Todo esto justifica por sí mismo dar el salto a esta nueva versión del libro de reglas. Incluso más profundo y pulido que la Guía del Dungeon Master, que ya era impecable, es un libro indispensable. Al menos si siempre has querido entrar en Dungeons & Dragons y nunca lo has hecho. Si ya tienes los manuales de quinta edición, esto es sólo una actualización que hace todo más cómodo, sutilmente más pulido y mejor, pero que no supone un cambio de tal calibre que haga imprescindible dar el salto.
¿Eso significa que no debas darlo? No realmente. Los manuales pueden durar cientos o miles de horas, como hemos señalado. Y algunos cambios son realmente significativos. Así que este Manual del Jugador se siente no sólo como la nueva perfecta entrada por defecto a Dungeons & Dragons, sino también una buena razón para actualizar nuestros antiguos manuales ahora que es evidente que la Quinta Edición no se va a ir a ninguna parte en mucho, mucho tiempo.