Esta semana el mundo del videojuego ha estado teñido por una noticia terrible. Uno de los videojuegos de más éxito en Kickstarter no sólo no se va a publicar, sino que su estudio cierra sus puertas y no va a devolver el dinero a quienes invirtieron en el mismo. Esto ha levantado sospechas sobre la viabilidad de financiar proyectos, tanto en forma de micromecenazgo o a nivel empresarial. Pero nosotros queremos aportar una visión positiva a todo esto.
Hemos elegido ocho proyectos de kickstarter que fueron todo un éxito y acabaron lanzándose. Algunos mejor, otros peor. Al menos uno fue un completo desastre de juego para no engañarnos tampoco: a veces los juegos salen malos. Pero también hay casos de éxitos rotundos e incuestionables para demostrar que sí. Dar dinero a los artistas para que hagan lo que mejor saben hacer nunca es mala idea.
Shenmue 3
Quizás no el juego que mejor ha salido de la lista, pero sin duda tampoco el peor. La vuelta de la mítica franquicia de Dreamcast firmada por Yu Suzuki parecía imposible con la SEGA actual, pero fue posible gracias a este exitoso Kickstarter. ¿El resultado? Un juego desigual al que se notaba que era un concepto con cierta edad, pero que hizo las delicias de los fans. Demostrando exactamente para lo que sirven esta clase de proyectos: conectar a los creadores y los fans cuando todo lo demás parece imposible
Bloodstained: Ritual of the Night
Ese es el caso también de Bloodstained, aunque haciendo un poco de trampa. Por parte del creador. Porque Koji Igarashi quería hacer un Castlevania 2D, algo que era imposible, ya que Konami no quería hacer un nuevo Castlevania, mucho menos 2D, y ni siquiera trabajaba ya en la empresa. Así que se lió la manta a la cabeza e hizo un kickstarter para financiar un sucesor espiritual. Logrando más de 5 millones y medio, ha seguido actualizando el juego hasta hace muy poco. Y con dos spinoffs e incluso con una secuela anunciada durante el último State of Play, parece que le salió la jugada redonda.
Project Eternity
Obsidian Entertainment, estudio conformado por gente que trabajó en Black Isle Studios, pensaron lo mismo que Koji Igarishi. Si no podemos hacer Baldur’s Gate 3, haremos entonces nuestra propia versión de Baldur’s Gate. Eso fue Project Eternity, que acabaría teniendo el nombre de Pillars of Eternity, y que sería en su momento el proyecto de Kickstarter más exitoso de la historia. Aunque hoy ya ampliamente superado, habiendo recaudado casi 4 millones de dólares, demostraron al mundo que la gente sigue queriendo juegos de rol clásico. Y ahora Xbox les tiene haciendo juegos que no son juegos de rol clásicos, como The Outer Worlds 2 o Grounded 2.
Torment: Tides of Numenera
Sin el éxito de Pillars of Eternity no hubiéramos tenido Torment: Tides of Numenera. Un juego que es un sucesor espiritual de Planescape: Torment, por muchos considerado el mejor CRPG de la historia de los videojuegos, e inspirado en Tides of Numenera, una ambientación de Montecook, el creador original de Planescape. ¿El resultado? Un juego que aunque no tan brillante como el original, está repleto de ideas y se siente absolutamente clásico y arrasó en Kickstater. No sin buenos motivos.
Divinity: Original Sin 2
Quienes acabarían haciendo Baldur’s Gate 3 también pasaron por Kickstarter antes. Literalmente. Su juego inmediatamente anterior pasó por Kickstarter para poder financiar su producción. Y Divinity: Original Sin 2 fue todo un éxito, en todos los frentes. Haciendo dinero más que de sobra, logrando toda la publicidad que necesitaban y dando un juego que se sentía clásico y moderno al mismo tiempo, enamoraron a los fans y llegaron a un nuevo público. Tanto que consiguieron convencer a Wizards of the Coast para hacer Baldur’s Gate 3, el mejor CRPG de los últimos diez años, y ahora son una súper potencia del videojuego. Ahí es nada.
Mighty Nº 9
Por desgracia no todos los casos de éxito de Kickstarter son para celebrarlos. Keiji Inafune quiso hacer un nuevo MegaMan con otro nombre y decidió llamarlo Mighty No. 9. Recaudó cuatro veces lo que pedía. Tuvo muchos problemas para lanzar el juego. Y cuando llegó a tiendas fue un desastre. El juego era malo, feo y no parecía entender la gracia de los MegaMan clásicos. Los nuevos jugadores no entendían la gracia y los fans clásicos de MegaMan no entendían qué había querido hacer con Mighty Nº 9. Pero de eso tratan estas cosas: apostar por alguien y a veces, perder.
Ratatan
Técnicamente no ha salido aún, pero falta apenas un mes. Mal tendría que darse para que no lleguemos a jugarlo. Y técnicamente se puede jugar ya, porque tiene demo disponible en Steam. Y es que Ratatan es el nuevo juego de los creadores originales de Patapon que, sin la licencia y con muchas ideas de cómo podría haber evolucionado la franquicia en estos años, decidieron financiarse en Kickstarter. Este promete ser un lanzamiento controvertido porque el juego es brillante, pero no es Patapon 4, por todo lo que se puede ver en la demo. Así que habrá que estar atentos de qué ocurre cuando salga el próximo 24 de julio.
Kingdom Come: Deliverance
Si existe un caso de éxito, menos por lo recaudado que por lo que consiguió una vez fue lanzado, ese es el de Kingdom Come: Deliverance. Pasó por Kickstarter para financiarse consiguiendo casi cuatro veces lo que pedían en un caso de gran éxito, pero no rompiendo las estadísticas. Y lo que nadie vio venir es que, seis años después, estarían sacando una segunda parte con valores de producción de título AAA y siendo un candidato a GOTY. Todo un ejemplo de que nunca se sabe qué arrasará en el futuro. Y que bien merece la pena apostar por lo que te parece interesante en esta vida.