Desde que Toy Story se estrenara en 1995 hasta ahora, Pixar ha hecho 30 películas, prácticamente a una por año. Y, aunque ahora el resto de estudios de animación también han encontrado con la tecla para hacer cine que realmente desafíe al espectador y le ofrezca algo distinto, como hacía Pixar en sus inicios, siempre hay algo de casita, de hogar y de alegría en volver a ver una película suya. Y Hoppers, su última cinta, muestra perfectamente por qué, mezclando la aventura con la ternura y una comedia que funciona a las mil maravillas. Pero, durante un tiempo, cuando nadie dudaba de su grandeza, hizo algo que nadie esperaba: participar en una película en 2D.
Buzz Lightyear al rescate
En el año 2000, Pixar había tomado el mundo del cine por sorpresa y recolocado a Disney en el mapa, con tan solo tres películas: Toy Story, Bichos y Toy Story 2. Los muñecos de Woody y Buzz Lightyear se vendían a millones, y, obviamente, en la Casa del Ratón querían más. Pero claro, en aquel momento, hacer una serie de televisión por ordenador y que quedara bien era una misión imposible que habría costado muchísimos recursos y una cantidad de dinero absurda. Por eso, cuando en Disney decidieron crear Buzz Lightyear of Star Command, un spin-off del co-protagonista de Toy Story, en 2D.
Para dar el pistoletazo de salida a la serie, y como era tradición por aquel entonces, se hizo una película que sirviera como episodio piloto, en la que se plantearon las tramas maestras del resto de episodios y en la que el mismo Tim Allen volvió para ponerle la voz. Y, aunque toda la producción pertenecía al estudio de animación para televisión de Disney (al fin y al cabo, era una película que aparecía directamente en VHS), su primer minuto y medio estaba hecho por Pixar cien por cien. En él, los soldados traían al cuarto una película de Buzz Lightyear que ponían en el vídeo. Todos los actores de voz volvieron, excepto Tom Hanks, que fue sustituido por su hermano Jim Hanks. Es lo que hay.
A posteriori, la serie duró 62 episodios y se emitió entre el 2000 y el 2001, a razón de un capítulo al día. Fue un curioso experimento, pero Pixar acabó algo desencantada. Tanto, que pasaron siete años hasta atreverse con algo parecido: Cars Toons, que recopilaba 15 cortos basados en Cars con Mate como protagonista. Finalmente, en 2021 estrenaron, por fin, su primera serie propiamente dicha, Monstruos a la obra, cerrando el círculo. En 3D, por supuesto.
Sin embargo, Pixar sí que ha acabado experimentando con las 2D, especialmente en una época donde hacerlo es realmente transgresivo. Concretamente fue en 2007, cuando hizo el corto Tu amiga la rata, un spin-off de Ratatouille que apenas tenía escenas hechas por ordenador. Pero el primero hecho al cien por cien fue Kitbull, uno de sus mejores trabajos… Y, ¿quién sabe? Quizá Gatto, su futura y misteriosa película, quiera darle la vuelta a la baraja como en su día lo hizo Toy Story. Y todo tendrá su origen en Buzz Lightyear.