Double Fine ha anunciado el despido de veintitrés empleados en un comunicado escrito por el propio Tim Schafer, líder del estudio. En este comunicado afirma que “como equipo pequeño y unido, estas acciones no se toman a la ligera. Solo la supervivencia de nuestro estudio nos haría considerar una acción tan dolorosa. Nuestra transición a estudio independiente también significa tener un tamaño que podamos sostener”.
Una catástrofe en los cuáles no son los únicos
Estos despidos vienen precedidos de que Double Fine fuera uno de los cinco estudios que negociaran su independencia con Xbox para evitar su cierre. Aunque consiguieron recuperar la propiedad intelectual de sus juegos además de la independencia total como estudio eso no ha evitado que tengan que hacer un recorte en el estudio para asegurar su supervivencia a largo plazo.
Los otros estudios afectados por estas medidas son Compulsion Games, desarrolladores de South of Midnight y We Happy Few; Ninja Theory, desarrolladores de Hellblade y Bleeding Edge; y Undead Labs, desarrolladores de State of Decay. Aunque en el caso de estos, fueron comprados por empresas que aún no se han hecho públicas. Del mismo modo, Arkane Studios, desarrolladores de títulos de culto como Dishonored y Deathloop, están en proceso de consulta en Francia y se desconoce si se les otorgará la independencia o se venderá a otra empresa.