Creo que todos los que vemos series habitualmente llevamos una temporada bien larga en la que una de cada dos palabras que decimos o escribimos es “Pitt”. Y no es para menos: The Pitt, en su temporada 2, ha demostrado estar al nivel de la primera y prepara el camino para un futuro de gloria… a no ser que el creador de Urgencias se salga con la suya.
¡Tres gramos de tranquilicina!
Así es: los herederos de Michael Crichton (tristemente fallecido en 2008) llevan dos años tratando de meter a juicio a The Pitt por su supuesto parecido a Urgencias. Según afirman, Crichton dejó claro que debía aprobar cualquier producto derivado de su serie, pero solo hay un problema: The Pitt no es un producto derivado de Urgencias. Para nada, además.
“The Pitt no contiene elementos protegidos de Urgencias: además de compartir un género (drama hospitalario) y algunos tópicos específicos del género imposibles de proteger, como el uso de palabrería médica, las dos series no se parecen en nada”.
Es cierto: por ejemplo, The Pitt transcurre a tiempo real exclusivamente dentro del hospital, mientras que Urgencias era una serie más clásica en ese sentido. Claro, pero… ¿Qué pasa con Noah Wyle?
Pues nada: el personaje de Urgencias y el de The Pitt son distintos, por más que los fans hayan hecho teorías para unirlos. Nunca veríamos al Doctor Carter a punto de despeñarse con la moto como se sugiere que planea hacer el Dr. Robinavitch entre temporadas de la serie de HBO. Solo un juez decidirá si la cosa va a juicio, pero personalmente creo que tendrían que declararlo muerto ya mismo.