La nueva ‘Harry Potter’ ya sabe cómo se diferenciará de las anteriores: la varita es nueva

Hay un gag de Los Simpson, acertadísimo (como siempre en sus primeras temporadas), donde Lisa lanza su propia muñeca, solo para ser arrasada por la Stacy Malibú de siempre, que es absolutamente igual pero tiene un sombrero nuevo. Lo mismo va a pasar con Harry Potter, una serie que no se arriesga a cambiar ni un milímetro de las películas por si acaso, pero que la gente verá porque Harry tiene una varita nueva.

Expecto mismorum

Los millennials más aburridos del mundo están emocionadísimos con el nuevo tráiler de Harry Potter, que básicamente repite las escenas más famosas de La piedra filosofal (¡El salón de actos! ¡El expreso a Hogwarts! ¡El sombrero seleccionador! ¡El quidditch!) pudiendo intercambiar sus planos perfectamente con los de la película de Chris Columbus. Porque en HBO saben exactamente qué es lo que quieren ver: lo mismo. Una y otra vez. Sin parar.

Pero esta vez, Harry tiene una varita nueva que luce infinitamente más blandurria y genérica que la de las películas. A eso se tienen que agarrar para justificar la existencia de este remake que tiene muchísimos más problemas que el actor que interpreta a Severus Snape, por más que algunos se hayan empeñado en destacarlo, como si capitalizar la nostalgia tuviera solo un tope: el racismo.

Si sigues siendo fan de Harry Potter sin importarte las barrabasadas de JK Rowling ni el copia-pega casi digno de IA, espero que disfrutes muchísimo de esta serie. Desde luego, va a ser un éxito: con suerte, el último de esta moda absurda de renovar todo lo que tenga una brizna de pura nostalgia facilona.

‘Linternas’ no tiene viajes cósmicos por un simple motivo: falta de dinero

Cuando el primer tráiler de Linternas vio la luz, le llovieron las críticas. Era gris, le faltaban peleas, nadie entendía la dinámica a lo True Detective… Y unos pocos decíamos, en una esquina, que si Damon Lindelof y Tom King se encargaban de la serie, nuestro trabajo era sentarnos a esperar en lugar de juzgar un tráiler cualquiera. Y claro, el tiempo ha dado la razón.

No hay dinero en este caso

Ahora hemos sabido el porqué de esta ambientación tan terrenal: aparentemente, HBO intentó que fuera así para bajar el presupuesto, por mucho que los productores ejecutivos quisieran irse al espacio a hacer las típicas virguerías de Green Lantern: “Nos siguieron mandando notas diciendo que querían True Detective con anillos de poder”. Y donde manda patrón, no manda marinero.

Así pues, esta no era la visión original de James Gunn, pero al autor no le ha quedado otra que aguantarse. La cosa va a ser peor, conste, si la temporada funciona, porque en una segunda se quedarán sin uno de sus puntos más fuertes. Hay fuentes que dicen que ya están empezando los guiones, aún sin la aprobación de HBO… Y será, en todo caso, sin Lindelof, que ya está haciendo su siguiente serie, The Chain. Yo no me arriesgaría a seguir una serie de Lindelof sin él, honestamente.

Además, Tom King tampoco tendrá nada que decir, porque ya se habrá ido a la sala de guionistas de la serie de animación de Mr. Milagro. Vamos, que todo apunta a que lo mejor que le puede pasar es quedarse en una sola temporada, con o sin viajes espaciales.

Todos creen que ‘Euphoria’ es una serie original, pero en realidad solo es un remake

Parecía que no iba a llegar nunca, pero por fin se ha estrenado la temporada 3 de Euphoria, con una Zendaya más en la cresta de la ola que nunca y rumores de enfado entre ella y Sydney Sweeney (aparentemente por celos de Tom Holland). Como siempre, los nuevos episodios de la serie han presentado caos, amor, sexo, locura, personajes rotos y drogas, un cóctel que lleva funcionando a la perfección desde su estreno allá por 2019. Bueno, o eso es lo que nos han hecho creer desde HBO, ocultando por completo una realidad a gritos: Euphoria no está creada por Sam Levinson ni es una idea totalmente original: de hecho, es un remake.

Disforia de Euphoria

Siete años antes del estreno de Euphoria en HBO, en la cadena israelí Hot 3 se estrenaba, bueno… Euphoria, una serie creada por Ron Leshem, Dafna Levin y Timira Yardeni que se emitió desde el 30 de noviembre de 2012 hasta el 1 de febrero de 2013 causando todo tipo de polémicas por el camino. Si has visto la serie americana, ya sabrás que sus protagonistas transitan por un camino de pérdida, drogadicción y sexo, y al Consejo de Programación israelí no le gustó en absoluto. Tan poco, de hecho, que ordenó que la quitaran por escándalo público.

En honor a la verdad, acabaron haciéndolo, pero por la puerta de atrás: tras una sola temporada y unas críticas no muy buenas, fue cancelada sin miramientos. Al fin y al cabo, tampoco tuvo un gran éxito, en parte porque se emitía en una franja horaria muy complicada para conseguir crear una comunidad. En todo caso, sus 10 episodios se convirtieron en pleno culto, gracias a diálogos como este: “Cuando tenías siete años, la gente saltó de las Torres Gemelas en directo. Y era repulsivo, y emocionante, y lógico. Los padres han ahogado a sus hijos. Los hijos han apuñalado a sus padres. Así que a los siete te quedas enganchado a las noticias. Y después te alimentas de eso. ¿Qué podría causarte un shock cuando tienes ocho años?”. Imagina, para la época y en una sociedad tan enclaustrada como la israelí, lo que pudo significar.

Utilizando como base el Skins británico (una serie fantástica a todas luces, al menos en sus primeras dos temporadas), Euphoria trató de mostrar una realidad que los medios se negaban a enseñar en Israel. Poco después de su cancelación, Sam Levinson tuvo una reunión con HBO para adaptarla al mercado americano. Eso sí, quería entender qué era exactamente lo que gustaba en el canal, así que fueron muy sinceros con él: el retrato crudo y honesto de las drogas y ser joven. “Empecé a hablar sobre mi historia personal con las drogas. Fui un adicto durante muchos años y ahora estoy limpio. Entonces dijeron ‘Vale, escribe eso'”, contaba Levinson.

Levinson no copió Euphoria tal cual, pero sí creó varios paralelismos entre las historias de la versión israelí y las nuevas que creó ex profeso para Estados Unidos. ¿El resultado? Lo sabes de sobra: tres temporadas de éxito en HBO, mientras que la original ni siquiera puede verse en una plataforma de streaming, condenada al olvido. Eso sí, sus creadores pueden estar contentos, porque se han hecho de oro: además de Rue, Euphoria ha tenido su versión alemana en 2025, aunque tampoco ha sido precisamente un bombazo: de hecho, se vio como un plagio de la americana… Solo que sin Zendaya por el medio. Y quieras que no, la cosa pierde.

Así que ya sabes: la próxima vez que te pongas Euphoria, recuerda que, en algún sitio, su versión original, olvidada por todos, parece recordarnos que este es y ha sido siempre un cuento de ricos y pobres, de gente con suerte y gente que no. De Estados Unidos y el resto.

Los creadores de Dark están preparando una nueva serie más perturbadora de lo que imaginas

La serie 1899, creada por Baran bo Odar y Jantje Friese, ha sido cancelada tras su primera temporada, lo que marca un nuevo tropiezo para los creadores de la aclamada serie Dark. A pesar de alcanzar un estatus icónico en Netflix, los intentos recientes de los cineastas con su nueva ficción no han cosechado el mismo éxito. La cancelación de 1899 sigue a la estancada adaptación de Hay algo matando niños, anunciada en febrero de 2023, que no ha avanzado desde entonces.

Los cuentos más oscuros

Sin embargo, los creadores parecen haber encontrado un nuevo rumbo, cambiando de plataforma y poniendo en marcha un ambicioso proyecto para HBO. Esta vez, Odar y Friese están adaptando Struwwelpeter, una obra infantil escrita por Heinrich Hoffmann en 1854, reconocida por su contenido perturbador. La nueva serie transformará los diez cuentos del libro en un thriller moderno, que explorará temas como el castigo y el perdón a través de la historia de un investigador que se enfrenta a asesinatos rituales inspirados por estas narrativas sombrías.

El enfoque de la serie promete ser dramáticamente distinto al material original, que ya abordaba cuestiones inquietantes, como la violencia y el racismo, a menudo a través de la alegoría. Cada uno de los cuentos será reinterpretado para articular una trama familiar que se adentra en lo cruel de la realidad, alejándose de los relatos infantiles. Por ejemplo, uno de los cuentos narra cómo un niño sucio y perezoso es desterrado por su falta de higiene, mientras que otro relata las consecuencias violentas que enfrentan aquellos que se burlan de otros por su apariencia.

A diferencia de su proyecto anterior que se quedó en la fase de desarrollo, el nuevo enfoque en Struwwelpeter ya está en proceso de producción. Estamos deseando ver lo que son capaces de hacer con este material.