Twitch ha implementado recientemente una política destinada a eliminar bots de su plataforma, una medida que, aunque ha resultado positiva para muchos usuarios, ha puesto de manifiesto la magnitud de las cifras de audiencia infladas que existían. Un informe de Stream Charts ha revelado que decenas de millones de horas de visualizaciones eran engañosas, lo que ha generado un debate intenso entre streamers, anunciantes y la comunidad en general.
No más bots en Twitch
Streamers destacados como xQc y Rubius han afirmado que la eliminación de estos bots ha provocado una caída significativa en sus números de audiencia, lo que arroja dudas sobre la veracidad de las métricas de popularidad previas. Según Rubius, esto podría llevar a los anunciantes a dudar en patrocinar a streamers, ya que ahora podrían cuestionar la autenticidad de la interacción con su contenido.
El informe señala que más de 40,000 canales han sido afectados, con alrededor de 4,400 mostrando actividad anómala. Se estima que en el segundo trimestre de 2025, uno de cada seis canales dependía de la manipulación de audiencias a través de bots, generando así más de 30 millones de horas de visualizaciones falsas. Esta situación ha dejado al descubierto un lado oscuro del streaming que muchos preferirían haber mantenido oculto.
Por su parte, la plataforma Kick se enfrenta a problemas similares, con más de 3,000 canales atacados por bots, donde uno de cada seis espectadores se identifican como tales. Aparentemente, algunos streamers han llegado a pagar hasta 20,000 dólares semanales por la utilización de estos bots. A pesar de la gravedad de la situación, Kick no ha emitido ninguna respuesta oficial al respecto, lo que podría agravar la crisis de confianza en esta plataforma emergente.
Magic: The Gathering está viviendo semanas extrañas al ver como algunas personas se convierten en Gollum por la salida de El Anillo Único.
A veces es difícil saber dónde situar los límites de cosas aparentemente inofensivas. Por ejemplo, el coleccionismo de cartas, cromos y otros productos similares. Que salgan de forma aleatoria, siendo algunos más frecuentes que otros, no parece un gran problema. También es cierto que, en tiempos recientes, con las lootboxes y el juego competitivo a través de Internet, se han convertido en un problema que colinda y refuerza patrones propios de la ludopatía. Por eso buenas ideas, que tienen sentido en términos de marketing y tienen valor para aliviar problemas de diseño, pueden acabar creando problemas imprevistos. Como parece ser el caso con la creación de El Anillo Único de la colección El Señor de los Anillos: relatos de la Tierra Media de Magic: The Gathering.
En esta colección, Wizards of the Coast, la compañía detrás de Magic: The Gathering, han querido homenajear de forma particular la obra de J.R.R. Tolkien. Tanto en términos mecánicos como narrativos y estéticos. Por eso tiene un arte muy cuidado, un estilo de juego que remite a muchos aspectos de la historia de El Señor de los Anillos, pero también aspectos que rompen convenciones particulares del juego. Algo que ha llevado a una situación que está haciendo que se hable mucho del juego.
Toda la historia de El Señor de los Anillos gira alrededor del Anillo Único y su destrucción, por eso decidieron imprimir un sólo Anillo Único. Una versión de la carta de El Anillo Único numerada, escrita en élfico, con ribetes en oro, que sólo aparece en los sobres coleccionistas en inglés del juego. Algo que no es nuevo en Magic, ya que se han hecho cosas similares antes. A menor escala, se han usado artes alternativos y cartas numeradas para crear versiones de las cartas que sean atractivas para los coleccionistas, haciendo que tengan un coste más alto y animen a los mismos a comprar cajas. De ese modo, al abrirse más sobres, hay más cartas circulando en el mercado secundario, y por tanto las cartas que no son de coleccionista bajan de precio, porque hay más disponibles y no se buscan de una manera tan exclusiva.
El problema es que esto incita también a cierto pensamiento económico, más que lúdico. Como si se tratara de una apuesta. Abrir cajas y sobres para ver si se abre un arte especial o raro para ganar dinero, no por la emoción de conseguir una carta que queremos especialmente o que llevamos mucho tiempo buscando. Y lo primero es lo que parece haberse enfatizado con El Señor de los Anillos: relatos de la Tierra Media.
Aunque hay muchas cartas exclusivas, con tratamientos de arte especiales, y un puñado de cartas numeradas, cuyo precio varía entre los cientos y los miles de euros, la joya de la corona es El Anillo Único. Una carta sin un precio oficial, sino el que se le quiere dar. Pero ahí radica el problema. Sólo existe una. Y Magic: The Gathering es un juego con la suficiente fama y credibilidad como para considerarse un valor que da seguridad a la inversión. Por eso, si bien su valor comenzó en los 100.000 dólares que ofreció por ella en coleccionista Dan Bock, actualmente ya vamos por 2.000.000 de euros que ha ofrecido la tienda valenciana Gremio de Dragones.
Esto tiene varios problemas. El primero es que se está abriendo mucho material, pero mucho de ese material lo abren personas que no le interesan las Magic. Esto significa que hay muchísimas cartas abiertas de El Señor de los Anillos: relatos de la Tierra Media, pero no se revenden tantas como las colecciones dirigidas hacia la comunidad del juego, por lo cual los precios del mercado secundario no están bajando tanto como deberían. El segundo problema es que muchos streamers generalistas están aprovechando la oportunidad para abrir cajas de sobres de la colección para ver si encuentran el anillo único. Gastando cantidades ingentes de dinero, creando una tendencia peligrosa que no deja de ser una forma de ludopatía.
Obviando lo primero, porque sólo se trata de un fallo comercial, es difícil pasar por alto lo segundo, porque ha creado una encrucijada ética de primer orden. Recientemente el famoso streamer xQc, el cual ha cambiado su plataforma de Twitch a Kick por un contrato de semiexclusividad por 100 millones de dólares, ha abierto una caja de sobres de coleccionista por valor de 9.000 dólares. Como es evidente, no ha encontrado el anillo, pero la semilla ya se ha plantado. Tras abrir dieciocho cajas de sobres de coleccionistas ante un público menor de edad, la imagen que envío al mundo sobre Magic: The Gathering y sobre El Señor de los Anillos: relatos de la Tierra Media es que es una colección y un juego basado en las apuestas, cuyo valor como juego es posible ignorar enteramente.
Por supuesto, Wizards of the Coast no tiene culpa de lo que haga xQc en su streaming. Ni siquiera puede prever hasta qué punto puede llegar la situación. En términos de marketing, la idea de El Anillo Único es brillante. Y si nos ceñimos a las ventas, es un triunfo. Es innegable que están vendiendo mucho. Pero si añadimos los intereses publicitarios, no dar una imagen perniciosa del producto, y los intereses empresariales a medio y largo plazo, hacer el juego viable para los jugadores, la colección está en la cuerda floja.
¿Qué debería hacer Wizards of the Coast? Desvincularse de lo que está haciendo xQc y otros streamers similares. Incidir en la importancia del juego. Reimprimir las cartas más importantes de un modo que lleguen, ahora sí, a quienes las van a jugar. Demostrar a los jugadores que les importan y a la sociedad que esto es un juego, competitivo y casual, y no una lotería. Porque El Señor de los Anillos: relatos de la Tierra Media es una colección genial llena de cartas excepcionales que todo jugador merece disfrutar, sin polémicas, sin pensar en buscar rédito económico. Y también porque, al final del día, Wizards of the Coast no se merece acabar teniendo la misma fama que tiene hoy en día EA con FIFA y sus lootboxes.