Owlcat Games ha confirmado hoy que The Expanse: Osiris Reborn, su RPG de acción en tercera persona dentro del universo de The Expanse, saldrá en el segundo trimestre de 2027 para PC, PlayStation 5 y Xbox Series X/S. También llegará a Xbox Game Pass desde el primer día. La apuesta es clara: entrar en uno de los espacios más apetecibles del género, el de los grandes RPG de ciencia ficción con decisiones, compañeros de equipo y mucho peso narrativo.
Las primeras impresiones, eso sí, no dejan una lectura del todo limpia. Sobre el papel encaja muy bien, pero cuando toca verlo en movimiento y pensar en cómo se siente con el mando, la idea que más se repite va por otro lado. Ahora mismo recuerda menos a un heredero directo de Mass Effect y más a un shooter con coberturas competente, con un aire muy marcado a la era de Xbox 360, con lo bueno y también con lo malo de aquella escuela.
Osiris Reborn se plantea como un RPG de acción en tercera persona ambientado en The Expanse, aunque, por lo que se ha enseñado en su presentación, no seguirá a la tripulación de la Rocinante.
En vez de eso, pone al jugador al mando de un capitán creado desde cero, que puede ser terrestre, marciano o cinturiano, y al frente de una tripulación nueva. La historia corre en paralelo a los primeros acontecimientos de la saga, más o menos entre la primera y la segunda temporada de la serie y dentro del marco de los dos primeros libros, en plena etapa de Eros y Phoebe. Ese encaje le permite apoyarse en el clima político y social de la franquicia sin quedarse completamente atado a una trama que el público ya conoce.
La demo estaba centrada en una misión de infiltración en una estación espacial controlada por Protogen.
El objetivo, más en concreto, consistía en avanzar de incógnito por zonas de carga y envío, colarse en terminales, borrar pruebas ligadas al secuestro de una nave y salir de allí mientras la presión iba subiendo, entre soldados y criaturas hostiles. Ese planteamiento resume bastante bien el enfoque actual del juego: hay sigilo, disfraces, combate en tercera persona con coberturas, órdenes básicas para los compañeros y secuencias en gravedad cero. Material reciente de Owlcat Games, como el tráiler Beetle in the Anthill y la misión mostrada en la beta cerrada, insiste justo en esa mezcla entre infiltración y acción táctica.
La crítica principal no va tanto contra el sistema de disparos como contra la profundidad rolera y el tono general.
Y ahí es donde aparecen más dudas. En un universo tan cargado de tensiones sociales, jerarquías y dilemas morales, choca que parte de la experiencia se sienta tan volcada en tareas funcionales, desde ir de un terminal a otro hasta revisar la logística de cargamentos. Algunas impresiones se quedan con su potencial como RPG y con la construcción de mundo; otras, en cambio, señalan una estructura repetitiva, una escritura menos sutil de lo deseable, animaciones todavía verdes y un doblaje irregular.
Aun con todo, el proyecto no ha perdido inercia.
Según la información oficial de Owlcat Games, desde el 22 de abril de 2026 está en marcha una beta cerrada para compradores seleccionados del Founder’s Pack, con una misión de entre una y dos horas. El juego, además, ha ganado visibilidad por su nominación en los Golden Joystick Awards, dentro de la categoría Most Wanted Game, tal y como figura en la lista de nominados de los premios. Falta ver cuánto cambian estas sensaciones iniciales de aquí a la versión final.