The Last Samurai vuelve a sonar con fuerza en HBO Max. El drama histórico de 2003, dirigido por Edward Zwick y protagonizado por Tom Cruise, Ken Watanabe y Hiroyuki Sanada, se ha colado entre las películas más vistas de HBO Max en Estados Unidos, de acuerdo con los listados de la propia plataforma. Que esté ahí otra vez, más de dos décadas después de su estreno en cines, habla de un redescubrimiento claro por parte del público de una de las superproducciones más ambiciosas de los años 2000. The Last Samurai también está disponible en MGM Plus.
No parece una coincidencia.
El éxito de Shōgun en 2024 volvió a despertar el interés por las historias situadas en el Japón feudal y, muy en particular, por la trayectoria de Hiroyuki Sanada. El actor aparece en las dos producciones, y el impulso de su trabajo reciente, celebrado por la crítica y premiado con un Emmy, ha llevado a parte del público a regresar a títulos anteriores de su filmografía.
Ese tirón de Shōgun también favorece a una película que, en realidad, nunca terminó de irse del imaginario popular. The Last Samurai dividió a la crítica en su momento, sí, pero conservó una base de fans muy fiel y pasó de los 450 millones de dólares en la taquilla mundial, según los datos de recaudación. En Rotten Tomatoes, la distancia sigue llamando la atención: 65% para la crítica y 83% para el público.
La historia se sitúa en la Restauración Meiji, a finales del siglo XIX, y sigue a Nathan Algren, un veterano de la Guerra Civil estadounidense contratado para entrenar al ejército moderno del emperador japonés.
Lo que arranca como una misión militar acaba convertido en un choque entre la modernización acelerada del país y la tradición samurái. La película mezcla espectáculo bélico, conflicto cultural y drama personal, con un Tom Cruise que entrega una de las interpretaciones más físicas de su carrera y, al mismo tiempo, una de las más contenidas en el plano emocional.
Buena parte del reconocimiento crítico, de todos modos, fue a parar a Ken Watanabe, cuya actuación le dio una nominación al Oscar.
Este nuevo interés por The Last Samurai también devuelve a la conversación un debate viejo: el de su representación cultural. Durante años, a la película se le reprochó apoyarse en una lectura de “salvador blanco”, mientras que Shōgun ha recibido elogios por colocar en el centro a personajes japoneses y por cuidar mucho más la autenticidad cultural. En ese cambio de mirada, Hiroyuki Sanada ha tenido un papel importante. En los últimos años ha insistido públicamente en que Hollywood necesita mostrar Japón con más precisión y con más respeto.
Y aun entre quienes discuten el rigor histórico de The Last Samurai, hay varios puntos en los que sí suele haber acuerdo: la película sigue siendo una producción imponente.
El vestuario de The Last Samurai, la escala de sus batallas y su cinematografía hacen que todavía se mantenga como una referencia visual dentro del cine épico de cruce cultural. Más allá de la polémica, sigue siendo una gran película, emotiva y con una fuerza visual evidente. Por ahora, puede verse tanto en HBO Max en Estados Unidos como en MGM Plus.