Valve ha retocado hoy las reglas de publicación en Steam para intentar aflojar el cuello de botella que viene frenando a los nuevos lanzamientos dentro de la plataforma. Lo que busca la compañía está bastante claro: que fallos básicos, de los que deberían saltar mucho antes, no sigan apareciendo al final del proceso y alargando revisiones que, en teoría, tendrían que cerrarse bastante antes.
Y no hablamos de un problema menor. Steam sigue marcando como referencia un proceso de entre 3 y 5 días, pero en las últimas semanas algunos estudios dicen haber esperado hasta 12 días laborables. Cuando eso pasa, no solo se retrasa una fecha: se tuercen planes de marketing, campañas con creadores y estrenos preparados al milímetro que acaban yéndose de las manos.
A partir de ahora, Valve pide un paso previo más estricto antes de mandar un juego a revisión. Los desarrolladores tienen que ejecutar el título a través de Steam durante al menos 5 minutos para comprobar que funciona bien dentro del entorno de la tienda, y no quedarse simplemente en abrir el archivo ejecutable por fuera del cliente.
También ha sumado nuevas comprobaciones técnicas antes del envío. Entre ellas, verificar que redistribuibles habituales como DirectX o Visual C++ se instalan correctamente, revisar que los logros estén configurados como toca, validar las rutas de guardado en Steam Cloud y clasificar bien las capturas de la tienda para distinguir entre jugabilidad, menús, arte conceptual o cinemáticas.
El planteamiento es bastante directo: si esos fallos se detectan antes de enviar el juego, deberían caer las revisiones innecesarias y también el ir y venir con el equipo de aprobación. Valve sostiene que, con eso, los plazos tendrían que acercarse otra vez al margen habitual.
El atasco ya le ha pegado de lleno a estudios pequeños. Varios desarrolladores han contado que perdieron tracción justo cuando más la necesitaban, en el estreno, porque su juego no recibió el visto bueno a tiempo. En uno de los casos que recogió hace poco PC Gamer, un tráiler pasó de las 60.000 visualizaciones en YouTube y el juego reunió más de 6.000 listas de deseados, pero la página de Steam terminó llenándose de quejas cuando la fecha de salida se movió por culpa de la revisión.
Además, parte del problema coincide con un subidón fuerte en la cantidad de lanzamientos que indican incluir contenido creado con herramientas automatizadas. En octubre de 2026, ese tipo de juegos rozó el 49,9% de los nuevos estrenos en Steam, frente al 1,7% que se registró en enero de 2024, cuando Valve empezó a exigir transparencia sobre este asunto, según el recuento de esas declaraciones dentro de la propia Steam. Y en junio, cerca del 20% de las demos de Steam Next Fest incluían ese tipo de contenido, también de acuerdo con ese mismo recuento.
Valve, de todos modos, no ha elegido la vía de prohibir estas herramientas. Su política sigue puesta en otra cosa: exigir que se informe cuando ese contenido llega al jugador y pedir salvaguardas si un sistema puede generar material en tiempo real. Si esas herramientas solo se usan en tareas internas de desarrollo, por ejemplo para acelerar código o crear recursos temporales, entonces no hace falta declararlo.