Sony ha lanzado hoy una nueva beta del firmware de PlayStation 5, y el cambio más llamativo va directo a los usuarios de PlayStation 5 Pro. Según explica la propia compañía, la consola activa ahora por defecto la opción “Mejorar la calidad de imagen de PSSR”, así que aplica las mejoras más recientes del reescalado de Sony incluso en juegos desarrollados con la versión anterior de esta tecnología.
En la nota puede parecer un ajuste menor. Para quien quiere sacarle todo el partido a una PlayStation 5 Pro sin entrar a toquetear menús, no lo es tanto.
La función, además, no aparece de la nada. Sony ya la había introducido como ajuste manual en una actualización del sistema publicada en marzo de 2026. Lo que hace esta beta es dar un paso más y dejarla encendida de serie en PlayStation 5 Pro.
La lógica detrás es bastante directa: usar la versión más nueva de PSSR para mejorar juegos que todavía funcionan con la implementación anterior. Eso permite subir el nivel visual de una parte del catálogo retrocompatible sin esperar a que cada estudio publique otro parche.
Traducido a lo que ve el jugador en pantalla, la promesa es una imagen más limpia, mejor definición en los detalles finos y más estabilidad cuando la imagen está en movimiento. La revisión más reciente de esta tecnología, conocida de manera informal como PSSR 2.0, incorpora un algoritmo nuevo y una red neuronal actualizada.
Sony ha desarrollado esta versión junto a AMD dentro de Project Amethyst, una colaboración centrada en técnicas avanzadas de renderizado y aprendizaje automático aplicadas a gráficos. Por lo que han ido contando Sony y las informaciones que se conocen hasta ahora, ese enfoque sirve para reducir defectos típicos del reescalado, como el centelleo o el parpadeo en ciertos bordes y patrones, y también para mantener una imagen más estable de un fotograma a otro.
Mark Cerny llegó a comentar que esta versión mejorada es aproximadamente 100 microsegundos más rápida que la original. Ese margen importa, porque ayuda a que este modo retrocompatible tenga sentido a nivel de sistema.
Claro que no todos los juegos dependen de este ajuste general. Resident Evil Requiem fue el primero en integrar de forma nativa el PSSR mejorado en febrero de 2026. Después se sumaron Alan Wake II, Assassin’s Creed Shadows, Final Fantasy VII Rebirth, Monster Hunter Wilds y Silent Hill f.
Ahí la mejora no llega por una decisión global del sistema, sino por la integración directa que hace cada desarrollador. Las primeras impresiones técnicas publicadas, junto con varios comentarios de estudios, apuntan en la misma dirección: una imagen más limpia y una implementación que, al menos sobre el papel técnico, no parece especialmente compleja.
La beta también añade otra novedad. Según Sony, incorpora una opción para desactivar Bluetooth, pensada sobre todo para la gestión de mandos en entornos de esports o en configuraciones muy concretas. Tiene peaje: al activar esta función, la consola no puede usar el modo reposo y también queda deshabilitado el emparejamiento de dispositivos mediante HDMI-CEC.
De momento, buena parte de la cobertura está puesta en usuarios de PlayStation 5 Pro de Norteamérica, Europa y Japón. Aún faltan análisis más amplios para ver qué efecto real tiene todo esto en el rendimiento, la latencia de entrada y el comportamiento en una selección más amplia de juegos. Tampoco se sabe todavía cuándo pasarán estas novedades a la versión estable del sistema.