Konami ha salido hoy a aclarar una de las dudas que más ruido habían hecho alrededor de Castlevania: Belmont’s Curse: no será una adaptación oficial del anime de Netflix. Sí tomará parte de su ADN visual, eso sí. La compañía ha confirmado que tanto la dirección artística como la manera de poner en escena la acción beben de forma deliberada de la serie animada, pero el juego contará una historia nueva dentro del universo de Castlevania.
Y ahí está la clave de este regreso.
Lo que busca Konami es bastante claro: aprovechar el tirón que Castlevania ha ganado entre quienes llegaron a la franquicia por el anime, sin quedar atrapada en una versión calcada de sus tramas. Tsutomu Taniguchi, productor de la compañía, ha insistido en esa idea. Quieren que quienes solo conocen Castlevania por Netflix encuentren aquí una entrada atractiva, de modo que Belmont’s Curse apunta a convertirse en ese punto donde pueden coincidir los seguidores de toda la vida y ese público más reciente.
Pero no hablamos de una adaptación escena por escena. Castlevania: Belmont’s Curse será, en palabras de Konami, una obra original, con protagonista propia, contexto propio y un planteamiento pensado desde el principio para funcionar como videojuego.
En lo jugable, y por lo que Konami ha dejado ver hasta ahora, la cosa va por un 2D de acción y exploración con estructura metroidvania desarrollado por Evil Empire. El estudio no necesita demasiadas presentaciones entre los aficionados al género: son los responsables de Dead Cells: Return to Castlevania, un detalle que por sí solo ya ha disparado el entusiasmo.
Los primeros avances enseñados por Konami apuntan a un combate ágil, mucho ritmo en el desplazamiento y una apuesta bastante clara por la movilidad. Entre las habilidades que se han visto están el balanceo con látigo, maniobras acrobáticas, varias armas y unos poderes mágicos llamados Arcana.
Konami también ha querido quitar de en medio otra duda importante: pese al historial reciente de Evil Empire, aquí no habrá elementos roguelike. La mezcla, de momento, ha dejado buenas sensaciones en la prensa especializada. IGN, de hecho, lo ha resumido como un “Castlevania al estilo Dead Cells”.
La aventura estará protagonizada, según ha explicado Konami, por Rose Belmont, hija de Trevor Belmont y Sypha Belnades. La historia se sitúa en 1499, 23 años después de Castlevania III: Dracula’s Curse, y llevará a Rose a recorrer un París plagado de demonios. Konami ha fechado el lanzamiento para el 15 de octubre de 2026 en Nintendo Switch, PlayStation 5, Windows y Xbox Series X/S, con estreno simultáneo en todas las plataformas.
La respuesta al apartado visual inspirado en el anime ha sido bastante dispar. Algunos celebran ese giro estético y lo ven como una forma de modernizar la franquicia y acercarla a un público más amplio. Otros, en cambio, siguen prefiriendo la vertiente gótica más clásica de Castlevania.
En cualquier caso, Belmont’s Curse ya ha logrado algo importante: volver a colocar a la saga en el centro de la conversación.