La petición de fans Save Mass Effect, impulsada para exigir a Electronic Arts (EA) que mantenga viva la saga Mass Effect tras el cierre de BioWare, ya ha pasado de las 200.000 firmas a finales de octubre de 2026, según el contador que muestra la propia campaña. El salto llega apenas unos días después de que EA confirmara el cierre de BioWare y la cancelación del próximo juego de la franquicia.
La meta es sencilla: empujar a Electronic Arts a no dejar caer una de sus series más queridas y a poner dinero y equipo en su continuidad o, si no va a seguir con ella dentro de casa, ceder la licencia a otro estudio.
Con ese nivel de apoyo, la campaña se ha convertido en una de las respuestas fan más visibles del año dentro de la industria del videojuego.
Y la cosa no se ha quedado en un formulario online. Según la propia campaña, la iniciativa también ha sumado acciones de promoción como una campaña de vallas publicitarias en Times Square y el apoyo público de Jennifer Hale y Mark Meer, las voces más reconocibles de la saga. El fondo del mensaje es bastante directo: Mass Effect sigue contando con una base de jugadores activa y con un peso cultural que, para muchos seguidores, EA está dejando pasar.
La petición Save Mass Effect pone sobre la mesa dos salidas.
La primera pasa por que EA retome el desarrollo con un equipo nuevo y financiación dedicada para asegurar la continuidad de la franquicia. La segunda, por permitir que otro estudio trabaje con la licencia y saque adelante el siguiente juego.
La opción de una cesión externa ha ido ganando fuerza porque, con BioWare fuera de la ecuación, ya no queda un equipo interno volcado en Mass Effect.
Aun así, está lejos de estar claro que EA quiera moverse en esa dirección. Algunos exdesarrolladores y observadores creen que la compañía podría licenciar la IP o incluso venderla; otros ven más probable que la deje dormida por tiempo indefinido.
EA anunció el 21 de octubre de 2026 el cierre de BioWare y la paralización del Mass Effect que estaba en desarrollo, dentro de una reestructuración más amplia.
Ese proceso incluyó alrededor de 400 recortes de plantilla y, de ellos, aproximadamente 50 afectaron al propio estudio, según lo que se comunicó entonces.
Varios análisis han relacionado la decisión con una estrategia de recorte de costes tras la compra apalancada de EA. También pesa el desgaste de marca que dejaron lanzamientos como Mass Effect: Andromeda y Anthem, aunque la trilogía original siga conservando un enorme prestigio.
Mientras tanto, el proyecto cancelado, al que varias filtraciones se referían como Mass Effect: Universe, apuntaba a una historia ambientada 600 años después de la trilogía original, con un agente N7 personalizable como protagonista.
Esas mismas filtraciones hablaban además de una estructura de misiones comparada con Hitman y de líneas temporales ramificadas en función de las decisiones previas del jugador.
Por ahora, de todos modos, todo eso pertenece al terreno de lo que pudo ser. La serie de acción real de Mass Effect para Prime Video seguiría en desarrollo y EA ya ha empezado a retirar colaboraciones temáticas de la franquicia en otros juegos, pero sigue sin saberse si la compañía acabará reactivando la saga, si licenciará la IP o si la dejará congelada.