Humble Games, el publisher de videojuegos indie conocido por títulos como Signalis y Forager, se encuentra en medio de una profunda reestructuración que ha dejado a muchos de sus empleados sin trabajo. A pesar de los rumores iniciales sobre un cierre total, la compañía asegura que seguirá apoyando a los desarrolladores con los que tiene acuerdos de publicación. Sin embargo, la situación es más compleja de lo que parece.
A primera hora del día de ayer, un empleado de Humble Games anunció en LinkedIn que 36 empleados recibieron la noticia de su despido y el supuesto cierre de la empresa. Otro empleado confirmó que todos en la empresa habían perdido sus trabajos. Chris Radley, un exempleado que se marchó en 2022, informó de que toda la plantilla de Humble Games ha sido sido reemplazada por una consultora externa.
Según Aftermath, esta consultora es The Powell Group, que ha tomado el control tras el fallido intento de venta por parte de Ziff Davis, el propietario de Humble Games. Cabe destacar que Davis también posee webs importantes de videojuegos, como IGN, Eurogamer, GamesIndustry.biz y Rock Paper Shotgun.

El comunicado oficial de Humble Games, publicado en Twitter, insiste en que la empresa se está “reestructurando” en lugar de cerrar. El publisher asegura que esta reestructuración no afectará a Humble Bundle, la tienda asociada conocida por sus packs de juegos en los que puedes pagar lo que quieras. Sin embargo, la incertidumbre reina ahora entre los empleados afectados.
Este suceso es parte de una tendencia preocupante en la industria de los videojuegos, donde la seguridad laboral se ha visto seriamente comprometida. En solo los tres primeros meses de 2024, empresas como Sega, Unity y Electronic Arts despidieron a miles de trabajadores. Unos despidos masivos que resultan como poco sorprendentes en una industria que sigue creciendo año tras año y generando grandes beneficios.