Un grupo de creadores de contenido de TikTok ha presentado una demanda ante un tribunal federal de los Estados Unidos en un esfuerzo por bloquear una ley firmada por el presidente Joe Biden. La conocida coloquialmente como “ley anti-TikTok” obligaría a la desinversión de la popular app de vídeos cortos utilizada por 170 millones de estadounidenses, o de lo contrario, se prohibiría su funcionamiento en todo Estados Unidos. Según la demanda, de la que se ha hecho eco Reuters, la ley ha tenido un “profundo efecto en la vida estadounidense”.
Entre los usuarios de TikTok que están demandando se encuentran un veterano de la Infantería de Marina de Texas; una mujer de Tennessee que se dedica a la venta de galletas y temas de crianza; un entrenador universitario de Dakota del Norte especializado en comentarios deportivos; un artista de hip hop de Misisipi que comparte cuestionarios bíblicos, y un recién licenciado universitario de Carolina del Norte que aboga por los derechos de las víctimas de agresiones sexuales.
La demanda, presentada por el bufete Davis Wright Tremaine LLP en representación de los creadores, argumenta que la ley anti-TikTok amenaza la libertad de expresión y busca cerrar un medio de comunicación que se ha vuelto parte integral de la vida estadounidense. Mientras tanto, la Casa Blanca ha optado por no hacer comentarios al respecto, y un portavoz del Departamento de Justicia estadounidense ha expresado que la ley aborda preocupaciones críticas de seguridad nacional de manera compatible con la Primera Enmienda de los Estados Unidos y otras limitaciones constitucionales.
Esta no es la primera vez que TikTok enfrenta un desafío legal en los Estados Unidos. En 2020, otro grupo de creadores de contenido también presentó una demanda para bloquear un anterior intento de prohibir la app bajo la administración Trump, y el año pasado, se presentó otra demanda en Montana para bloquear una prohibición estatal. En ambos casos, los tribunales fallaron a favor de los demandantes.

La ley firmada por Biden, que exige que ByteDance venda TikTok antes del próximo 19 de enero o se enfrente a una prohibición, también prohíbe que tiendas de apps como la App Store de Apple y la Google Play Store listen TikTok, así como que los servicios de alojamiento de Internet apoyen la app a menos que ByteDance se desprenda de ella.
Los creadores de contenido argumentan que la multa por continuar permitiendo el acceso a TikTok sería de unos 850.000 millones de dólares y que las preocupaciones del gobierno sobre la seguridad de los datos de los estadounidenses son especulativas y podrían abordarse con una legislación más específica. Mientras tanto, la demanda presentada por TikTok la semana pasada enfatizó que la desinversión no es viable comercial, tecnológica ni legalmente, y que la ley forzaría el cierre de TikTok antes del plazo establecido.