La prensa francesa da prácticamente por cerrada Douze Dixièmes, el estudio francés responsable de MIO: Memories in Orbit. Según esas informaciones, el equipo habría bajado la persiana en junio de 2026, apenas cinco meses después de publicar el juego, que salió en enero de ese mismo año. La noticia, adelantada por medios como Le Figaro, supone un golpe serio para un estudio que había conseguido una acogida crítica muy favorable gracias al apartado visual del título y a su propuesta de exploración con ADN metroidvania. Por ahora, eso sí, no ha aparecido ningún comunicado oficial del estudio que confirme de forma directa el cierre.
Pero el reconocimiento no ha bastado para sostener al equipo. De acuerdo con lo publicado en Francia, las ventas de MIO: Memories in Orbit se quedaron por debajo de lo necesario para garantizar la continuidad de un estudio que contaba con unos 10 empleados cuando se produjo el cierre.
No hay cifras oficiales completas, aunque las estimaciones de Steam sitúan a MIO: Memories in Orbit en una franja aproximada de entre 67.000 y 78.000 copias vendidas. Para muchos juegos independientes, esa cifra puede sonar más que respetable. En el caso de Douze Dixièmes, sin embargo, no habría alcanzado para mantener la estructura del estudio.
Y eso es lo que más llama la atención. MIO: Memories in Orbit llegó acompañado de buenas críticas: se habló mucho de su dirección artística, de su ambientación de ciencia ficción y de un diseño de exploración que conectó bien con los seguidores del género. Aun así, el caso vuelve a dejar a la vista algo bastante conocido en la industria: el prestigio crítico y el éxito comercial no siempre van de la mano.
También está la cuestión de Focus Entertainment. Según la cobertura de la prensa francesa, la editora había adquirido Douze Dixièmes en 2021, pero el rendimiento comercial de MIO: Memories in Orbit habría marcado el final de esa relación.
Esa misma cobertura añade otro detalle poco habitual. Según las informaciones publicadas en Francia, los cofundadores de Douze Dixièmes recompraron sus participaciones a Focus Entertainment para asumir por su cuenta el cierre del estudio y los despidos. No es un movimiento corriente, y menos en un momento de recortes de plantilla. Pese a la ruptura, Focus Entertainment conservará, siempre según esas mismas informaciones, los derechos de publicación tanto de MIO: Memories in Orbit como de Shady Part of Me, el juego anterior del estudio.
El cierre, además, se está leyendo como otro síntoma de un problema más hondo dentro de la industria francesa del videojuego. El sindicato francés STJV ha descrito la situación actual como la peor crisis social del sector en más de 20 años y ha convocado una huelga nacional para el 25 de junio de 2026.
Ahí encaja también la desaparición de Douze Dixièmes. Que caiga un estudio pequeño pero conocido refuerza esa sensación de fragilidad que atraviesa a una parte del desarrollo europeo, incluso en equipos que sí consiguen visibilidad crítica y acuerdos con grandes editoras.
De momento, la información sobre el cierre sale sobre todo de Le Figaro y de publicaciones posteriores firmadas por periodistas franceses. No se ha hecho público ningún comunicado oficial de los cofundadores de Douze Dixièmes, así que todavía hay varios detalles sin aclarar y sigue faltando una confirmación directa por parte del estudio.