Funcom ha anunciado hoy Dune: Blood and Ice, una gran expansión gratuita para el juego de supervivencia Dune: Awakening. Y el propio estudio ha querido dejar una cosa bien clara desde el principio: no tiene ninguna relación con la próxima película de Denis Villeneuve. El anuncio confirma uno de los añadidos más importantes previstos para el juego ambientado en el universo de Frank Herbert y, de paso, despeja una confusión bastante lógica. Blood and Ice pertenece por completo al terreno del videojuego.
Según Funcom, Blood and Ice llegará sin coste adicional para todos los jugadores. No será, por tanto, un DLC de pago aparte, sino una actualización de bastante calado que ampliará de forma notable el contenido del juego. La gran novedad está en el lugar al que nos llevará: el Polar Cap de Arrakis, una región helada que, en palabras del estudio, funcionará como un mapa de supervivencia totalmente nuevo.
Y ese cambio de bioma no se quedará en lo visual. Funcom ha hablado de peligros ambientales extremos, materiales nuevos para recolectar, más opciones de fabricación, botín inédito y una campaña narrativa independiente. La intención parece bastante clara: que Blood and Ice se sienta como un capítulo nuevo dentro de Dune: Awakening, no como una zona extra metida para alargar el mapa.
Arrakis suele venir a la cabeza como sinónimo de desierto, así que esta expansión va justo por otro camino y enseña una cara distinta del planeta. El casquete polar pondrá a prueba a los jugadores con un clima hostil, de modo que cambiarán también la gestión de recursos, el equipo necesario para seguir con vida y hasta la manera de desplazarse por el entorno. A todo eso hay que sumar nuevos recursos, recetas de crafteo, más objetos y recompensas. Y la presencia de una historia propia refuerza la idea de que no será solo un rincón al que ir a farmear materiales.
También conviene cerrar ya la parte de la confusión con el cine. La próxima película de Denis Villeneuve se titula Dune: Part Three y tiene fijado su estreno para el 18 de diciembre de 2026, según el calendario anunciado para la producción. Ese proyecto va por separado y no tiene nada que ver con Blood and Ice. La tercera entrega adaptará previsiblemente Dune Messiah y se centrará en las consecuencias del ascenso de Paul Atreides al poder, con una historia situada entre 12 y 19 años después de Dune: Part Two. También está previsto que regresen Timothée Chalamet y Zendaya. Jason Momoa, por su parte, ya ha sido confirmado, y el rodaje principal arrancó en julio de 2025, de acuerdo con la información de producción que se ha difundido hasta ahora.
Entre la expansión de Dune: Awakening, los reestrenos en IMAX de las dos primeras películas con adelanto de la tercera y la reciente adaptación en novela gráfica de Dune Messiah, la franquicia sigue creciendo en varios frentes al mismo tiempo. Pero ahora mismo, para quienes juegan a Dune: Awakening, Blood and Ice significa algo muy concreto: más contenido, un mapa completamente nuevo y todo gratis.