Cuando apareció Palworld, a inicios del año, no fuimos pocos los que nos preguntamos cómo era posible que algo así había llegado a ocurrir. ¿Un juego que claramente cogía diseños de Pokémon y les ponía una ametralladora? Se parecía a la desfachatez de las películas filipinas de los años 70 y 80, que juntaban sin problemas a personajes con propiedad intelectual y les enfrentaba entre sí. Pero, de alguna manera, estos plagios prácticamente literales son cada vez más normales dentro de la industria de los videojuegos. Si Palworld se salió con la suya, ¿por qué no va hacerlo Light of Motiram?
Motiram Zero Dawn
Polaris Quest, el estudio tras Light of Motiram, no es que haya sido precisamente sutil. La trama, ambientada en un mundo natural dominado por máquinas gigantescas (ejem) se parece de manera notable a la de Horizon Zero Dawn, pero la cosa no se queda ahí: por lo que podemos ver en sus primeras imágenes, han adaptado los mismos tonos y han fabricado un mundo muy similar. Podemos pensar bien y creer que ha sido casualidad, pero en 2024 las casualidades rara vez existen.
La mayoría de la gente está sorprendida por la colosal falta de vergüenza del estudio, que juega al despiste claramente, pero cuyo gameplay es muy distinto al de las aventuras de Aloy. En este caso, se trata de construir una base donde poder entrenar hasta cien “mechanimals” (así se llaman las criaturas en cuestión), que puedes modificar para que peleen entre ellas, solo o en compañía: el mundo se puede explorar de forma cooperativa, hasta diez jugadores. Toma ya.

O sea, que será como Palworld pero en el mundo de Horizon Zero Dawn. Llegados a este punto, uno duda de si realmente ha habido humanos tras el juego o nos encontramos ante uno de esos títulos donde la IA ha tomado el mando (pero aún no se atreven a decirlo por las consecuencias que puede tener). De momento no hay una fecha de salida para Light of Motiram (solo sabemos, de hecho, que saldrá en Steam y en la Epic Games Store), pero se ha convertido, quizá a su pesar, en el nuevo hazmerreír de la industria. Con razón.