Tom Rhys Harries ha comentado durante la promoción de ‘Clayface’ que le gustaría ver una película en solitario de Espantapájaros, es decir, Jonathan Crane, dentro del nuevo DCU, el universo compartido que está levantando DC. Lo que propone es un thriller psicológico hecho y derecho, uno en el que el espectador no sepa nunca del todo qué es real y qué no. La idea llega, además, en un momento particular: ‘Clayface’ ha sido recibida de forma generalmente positiva, según las primeras reacciones y críticas publicadas, y Gotham da la sensación de estar tomando forma antes por sus villanos que por Batman.
Su apuesta, en todo caso, tiene nombre y apellido: Jonathan Crane. Harries lo imagina al frente de un thriller psicológico puro, construido para que el público dude a cada paso de lo que está viendo, justo ahora que Gotham parece avanzar más deprisa por el lado de sus antagonistas que por el del propio Batman.
El actor ha descrito esa posibilidad como una historia con ecos de ‘El show de Truman’, el primer Christopher Nolan e ‘Inception’: percepción alterada, paranoia y manipulación de la realidad. Vista así, la propuesta encaja bastante bien con el punto en el que se encuentra ahora mismo DC Studios.
Y la gran baza de Espantapájaros está precisamente ahí. Su toxina del miedo da para montar suspense, horror y giros mentales sin tener que acabar, por fuerza, en una gran batalla de superhéroes.
Una película así le permitiría a DC seguir recorriendo Gotham sin enseñar todavía a su Batman principal. También le abriría la puerta a moverse entre el terror psicológico y el thriller criminal, dos terrenos en los que las adaptaciones de cómic aún pueden diferenciarse bastante.
Espantapájaros, además, pertenece a esa clase de villanos que pueden sostener una película por la fuerza de su premisa, no solo por lo populares que sean.
La propuesta aparece, también, en un momento oportuno para Warner y DC Studios. ‘Clayface’, de acuerdo con las primeras reacciones y críticas publicadas, ha tenido una recepción generalmente positiva, con elogios a su apuesta por el body horror y a la interpretación de Tom Rhys Harries.
La película también ha arrancado con una recaudación sólida en Estados Unidos durante sus primeros días, según sus primeros datos de taquilla. Fuera de ahí, el panorama ha sido más irregular: Francia y Corea del Sur han mostrado un rendimiento más flojo, también según esos primeros datos.
‘Clayface’ se ha planteado, además, como una entrega independiente dentro del DCU. James Watkins la habría concebido como una historia cerrada, situada en Gotham y dentro de la cronología del nuevo universo, pero sin Batman en pantalla y sin dejar claro cuál será el siguiente paso del personaje.
Y no es la única pieza en esa línea. Al entorno de Gotham también se han vinculado una película de Deathstroke y Bane, junto con una serie de Poison Ivy para Max.
Harries incluso ha dejado caer un posible cruce entre Clayface y el Pingüino de Colin Farrell, aunque ahí salta un problema de continuidad bastante evidente: ese personaje forma parte del universo de ‘The Batman’, separado del DCU principal.
Para una parte de los fans, este enfoque de “villano primero” abre la puerta a historias más raras, más adultas y con una personalidad propia más marcada. Otros, en cambio, siguen viendo extraño que se desarrollen antes los antagonistas que un Batman bien asentado. De momento no está claro si DC Studios convertirá la idea de Espantapájaros en su próxima apuesta dentro de Gotham.