Final Fantasy IX sí va a tener continuación, aunque no de la forma que muchos esperaban. Lo que vuelve a moverse es una secuela animada con objetivo puesto en 2028, no un juego nuevo. Ahí está la parte buena para quienes llevan años pendientes de cualquier señal de vida del RPG de Square Enix. La menos ilusionante, según se mire, es que esa continuación tomará la forma de una serie de animación y seguirá la historia del juego por esa vía.
El proyecto ha ido apareciendo con varios nombres, entre ellos Final Fantasy IX: The Black Mages’ Legacy y Final Fantasy: Black Mages Legacy. Lo que se plantea es una producción animada en 2D pensada para televisión. La primera temporada, al menos sobre el papel, tendría 10 episodios de 22 minutos.
Conviene dejar algo claro desde el principio, porque aquí está el matiz importante: la serie no viene a rehacer Final Fantasy IX ni a contar otra vez su trama tal cual. No volverá a recorrer, paso por paso, la aventura de Zidane, Garnet y Vivi. Lo que hará será mover la historia hacia delante y situarse después de los hechos del juego, con una nueva generación como eje central, pero manteniendo lazos reconocibles con los personajes y el mundo que recuerdan los fans.
Ese plan quedó prácticamente suspendido cuando Cyber Group Studios, la compañía asociada a la etapa inicial del desarrollo, se vino abajo por sus problemas financieros. Ahora el proyecto ha vuelto a activarse porque el estudio francés EuroVisual lo ha retomado tras comprarlo dentro de una operación más amplia. En esa misma maniobra adquirió también el 80% de los activos de Cyber Group. Por eso 2028 vuelve a aparecer como la ventana prevista para estrenar esta primera temporada.
La historia pondrá el foco en los hijos de Vivi Ornitier: Mel, Koln, Luciola, Thea, Fala y Doc.
Ellos son presentados como los últimos magos negros de los cuatro continentes, y el punto de arranque ya deja ver por dónde quiere ir la serie. Mel aparece congelado, como si fuera una estatua. Ese hallazgo empuja al resto a moverse, buscar respuestas y tirar de un misterio que conecta de forma directa con el legado de Vivi. Hay algo triste en esa imagen, y también muy Final Fantasy IX.
Por tono, todo apunta a una serie pensada para un público más joven, más o menos entre los 6 y los 13 años. Aun así, la premisa parece construida con suficiente cuidado como para no dejar fuera a quienes conocen el juego de memoria. Las referencias a ese universo están ahí, y también la posibilidad de reencontrarse con caras conocidas, que al final es una de las grandes bazas del proyecto.
Lo que esta serie no arregla es la otra gran cuestión que lleva años dando vueltas entre la comunidad: el supuesto remake de Final Fantasy IX. Son proyectos distintos. Ese remake, según los rumores, habría avanzado bastante antes de frenarse o quedarse en pausa. Square Enix no lo ha confirmado de forma oficial, pero tampoco lo ha cancelado. Y aunque en 2025 la compañía celebró el 25º aniversario del juego con contenido conmemorativo, la falta de un anuncio acabó dejando a muchos seguidores con bastante mal sabor de boca.
A día de hoy, la secuela animada es lo único realmente confirmado a gran escala para el futuro cercano de Final Fantasy IX.