Lanterns ha metido hoy la mano en el canon de Green Lantern con su primer gran cambio, y lo ha hecho en el episodio 2, “Trust Fall”. La serie muestra a John Stewart creando un constructo de luz sólida que sigue ahí incluso después de quitarse el anillo. Dicho de forma simple: John Stewart hace algo que, dentro de la mitología clásica de Green Lantern, no tendría que funcionar de esa manera.
La escena no está tratada como un guiño sin importancia. Más bien al revés. La reacción de Hal Jordan y la de Sinestro dejan claro que están viendo algo fuera de lo normal, una señal de que esta versión televisiva de John Stewart quizá esté varios peldaños por encima de un recluta cualquiera.
En los cómics de DC, los constructos de un Green Lantern suelen depender de tres cosas: la voluntad del portador, su concentración y la energía que le quede al anillo. Si el usuario pierde el foco, se queda sin carga o simplemente deja de usar el anillo, lo normal es que lo creado se desvanezca.
Por eso lo de John Stewart llama tanto la atención.
Su constructo permanece sin esa conexión directa y constante que, hasta ahora, marcaba el funcionamiento básico del poder de los Lanterns. No es un retoque menor. Toca una regla importante de la lógica interna de la franquicia. Y, de paso, es una de las decisiones más atrevidas que ha tomado la serie desde que se estrenó.
La secuencia aparece durante un entrenamiento entre Hal Jordan, que aquí ocupa el papel de veterano, y John Stewart, todavía un novato. También refuerza una de las dinámicas centrales de la serie: la relación entre mentor y aprendiz.
Hal Jordan no puede ocultar la sorpresa, mientras Sinestro lee lo ocurrido como una muestra de poder impropia de alguien que acaba de empezar. El mensaje está bastante claro. Lanterns quiere que el público vea a John Stewart como un talento excepcional, quizá incluso como alguien destinado a alterar las reglas dentro del propio Corps.
Eso tampoco borra el historial que John Stewart ya tenía en los cómics. Desde hace años es uno de los Green Lantern más poderosos, conocido por la precisión casi arquitectónica de sus constructos y por una disciplina mental fuera de duda. Aun así, esta capacidad para levantar estructuras autosostenidas desde su etapa de aprendiz sí es una novedad propia de la serie.
Lanterns, co-creada por Chris Mundy, Damon Lindelof y Tom King, se ha vendido desde el principio como una reinterpretación más sobria y con un pulso más detectivesco del universo Green Lantern.
Ese tono de thriller no ha impedido que la serie toque piezas especialmente delicadas del canon. Más bien parece darle margen para hacerlo. El nuevo poder de John Stewart deja ver que Lanterns está dispuesta a retocar la mitología si con eso su historia gana fuerza. Según los primeros datos difundidos, cuya fuente no se precisa en el texto original, la producción reunió 9,3 millones de espectadores en todo el mundo durante sus primeros tres días en HBO Max, una cifra que apunta a un interés fuerte por esta nueva lectura del rincón cósmico de DC. De momento, sigue sin estar claro cómo encajará esta alteración con la continuidad clásica de DC y con las reglas ya establecidas del anillo.