Desde su primera historia, hay una máxima que rige todos los cómics de Spider-man: si algo le puede salir mal, le saldrá mal. Se pueden contar con los dedos de una mano las veces que ha acabado con el villano de turno, no ha muerto nadie, Mary Jane le espera en casa y conserva su trabajo, pero algunos guionistas de cómics se han tomado a conciencia lo de hacerle sufrir. ¿No me creéis? Echad un vistazo: estas son las 8 peores cosas que jamás le han pasado a tu arácnido favorito.
8-Cuando perdió a su hija (o la secuestraron)

En 1996 descubrimos que May, la hija que Peter y Mary Jane llevaban varios meses esperando, finalmente nunca llegaría. Poco después de saber que Norman Osborn seguía vivo y de saber que no era realmente un clon (más sobre eso después), Peter volvió a casa para encontrarse con que su bebé no había llegado a nacer. Bueno, más o menos: varias subtramas nos indicaron que su hija estaba viva y había sido secuestrada por Osborn. Nunca nadie se atrevió a tirar de ellas salvo en mundos alternativos, así que a todos los efectos vamos a considerarla como muerta por nuestro bien.
7-Cuando descubrió que era un clon

En 1975 supimos que el Chacal había clonado a Spider-man provocando una lucha entre los dos, ambos convencidos de ser el auténtico. Finalmente, el aparentemente verdadero Peter Parker acaba incinerando a su clon. El problema es que veinte años después la trama se recuperó afirmando que el clon era el que llevábamos veinte años llamando Peter Parker y el Spider-man auténtico era un tal Ben Reilly. La idea de la editorial era dejar descansar a Peter y que disfrutara de su matrimonio y de su bebé unos años pero, como ahora sabemos, el público respondió negativamente y tuvieron que volver a hacerle el héroe principal antes de tiempo, dejarle sin descendencia y convertir a Reilly en un secundario más llamado Araña Escarlata. En fin.
6-Cuando borraron su matrimonio con MJ

Hay tres palabras con las que puedes aterrorizar a cualquier fan de Spidey: “One More Day”. Después de los sucesos de ‘Civil War’, donde Peter revela su identidad a todo el mundo, su tía May recibe un disparo y está a punto de morir. Para evitarlo, nuestro héroe hace un trato con Mephisto, el mismísimo diablo: a cambio de salvar la vida a su tía y hacer que todo el mundo olvide su identidad, renuncia a su feliz matrimonio con Mary Jane. Como supimos después, ella solo puso una condición: que después le dejara en paz el resto de su vida. Muchísimas veces Marvel ha jugado con revivir esta historia, pero siempre se ha quedado en la nada. Algún día.
5-Cuando mataron al amor de su vida

Es una historia conocidísima por todos: en 1973, Gerry Conway decidió revolucionarlo todo matando a Gwen Stacy: el Duende Verde la tiró de lo alto del Puente de Brooklyn, provocando un trauma más en el joven superhéroe. De hecho, durante años, varios cómics han rondado acerca de si fue realmente la telaraña de Peter la que rompió su cuello o ya estaba muerta cuando eso pasó. En todo caso, está claro que no volverá… salvo como clon, zombi o parte de una realidad alternativa. En la editorial son expertos en liar la madeja.
4-Cuando le enterraron vivo

Si no sabes por qué cómic de Spider-man empezar, ‘La última cacería de Kraven’ no es un mal inicio. En él, el cazador duerme al arácnido, le entierra vivo, ocupa su lugar y trata de vivir como su presa antes de poner final a su vida. Es traumático, doloroso, increíble de leer y tan grotesco y oscuro que probablemente nadie jamás se atreva a adaptarlo al cine.
3-Cuando su archienemigo ocupó su cuerpo

En 2012, el Doctor Octopus estaba muriendo poco a poco… hasta que descubrimos, en sus últimos estertores, que había conseguido cambiarse de cuerpo con Peter Parker. El que moría entre estertores, en el cuerpo del villano, era nuestro héroe, convirtiendo en el nuevo superhéroe a Octopus, sin que nadie sospechara nada. Al final todo volvió a la normalidad después de que un resquicio de Parker pudiera acceder a los recuerdos de Otto. Incluyendo, claro, aquella vez que tuvo relaciones sexuales con su tía. Sí.
2-Cuando tía May murió (pero era una actriz)

Era el número 400 de Spider-man en 1995, y vaya que si tenían preparado algo gordo: Tía May despertaba del coma tras varios números en la UCI por culpa de un ataque, revelaba que siempre supo que su sobrino era superhéroe, y, justo después, moría en su cama después de tres décadas de tebeos. Años después supimos que esa mujer que murió realmente era una actriz genéticamente alterada: la verdadera May fue secuestrada meses antes por el Duende Verde, y Parker iba a rescatarla creyendo que allí se iba a encontrar con su hija aparentemente fallecida. En fin.
1-Cuando se enteró de que Gwen tuvo hijos con su otro archienemigo

Puede que no sea la peor, pero sí la más dura. Durante décadas, creímos que Gwen y Peter tuvieron una relación pura y adolescente, truncada vilmente por el Duende Verde. Lo que no sabíamos -ni queríamos saber hasta este arco de 2004- es que Gwen y Norman Osborn tuvieron relaciones sexuales por sorpresa, ella se quedó embarazada y dio a luz en solo tres meses (por el suero del Duende) a dos niños. Tan pronto como los presentaron en un par de cómics se olvidaron de ellos, por motivos obvios. Nadie le dice a Marvel que pare de una vez.