En este mundo creemos que algunas cosas nunca cambian, que son para siempre. Que el sol sale por el este y se oculta por el oeste, que en invierno hace frío en el hemisferio norte y que los países tienen siempre el mismo tamaño. Pues bien, de estas tres sentencias hay una que no es del todo cierta.
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Suscríbete (es GRATIS) ►Italia y Suiza se reunieron el año pasado para redibujar la frontera alpina que divide ambos países, debido al rápido retroceso de los glaciares, se puso de manifiesto un reto al que se espera que se enfrenten muchas naciones que tienen estructuras naturales que marcan territorios.
Afortunadamente, ha sido un proceso de colaboración que, según los expertos, se debe en parte a que el terreno en cuestión no es de propiedad privada y a que la frontera nacional se encuentra en la cima de una montaña que, en los últimos años, ha visto cómo la línea divisoria de Suiza se desplazaba hacia territorio italiano.
Cambios en las fronteras del mundo por culpa del cambio climático
Tras el nuevo trazado en mayo de 2023, el gobierno suizo aún tardó casi 18 meses en aprobar el cambio, e Italia aún tiene que dar su visto bueno al mapa fronterizo revisado. Los cambios afectarán a la frontera en las regiones de Plateau Rosa, Rifugio Carrel y Gobba di Rollin, que se encuentran cerca del pico Cervino, uno de los hitos más famosos de los Alpes y cuyo paso conecta la estación de esquí de Zermatt (Suiza) con la localidad de Breuil-Cervinia (Italia).
“Con el deshielo de los glaciares, estos elementos naturales evolucionan y redefinen la frontera nacional”, declaró el gobierno suizo en un comunicado a finales de septiembre tras acordar los cambios en el mapa.
Según un informe de la Academia Suiza de las Ciencias publicado en octubre, en 2024, a pesar de los “volúmenes excepcionalmente grandes de nieve durante el invierno” una enorme nube de polvo procedente del Sáhara aceleraría el deshielo y provocaría una pérdida del 2,5% del volumen de los glaciares.
“El retroceso de las lenguas glaciares y su desintegración continúan sin cesar como consecuencia del cambio climático”, afirmaba el informe. “En los años anteriores, 2022 y 2023, desapareció un total del 10% del volumen de los glaciares suizos, más de lo que se había registrado nunca. La pérdida de alrededor del 2,5% registrada este año también es superior al valor medio de la última década”.
Esa pérdida del 10%, excluyendo las medidas del presente año, fue mayor en 24 meses que en todo el periodo comprendido entre 1960 y 1990.
El escenario Suiza-Italia no será un ejemplo aislado de desplazamiento de fronteras a medida que cambia el entorno natural. Sálajiegna, un glaciar situado en la frontera entre Noruega y Suecia, tiene dos lenguas de hielo, una que se extiende hacia Noruega y otra hacia Suecia. En las últimas décadas, el glaciar ha retrocedido unos 20 m al año; en 2013, los cambios también han provocado cambios en el acceso al agua a ambos lados de la frontera.
También hay fronteras glaciares entre Suiza y Austria, Chile y Argentina en la Patagonia, incluido el famoso Campo de Hielo Patagónico Sur, y una de gran interés geopolítico: el glaciar Siachen en el Himalaya, en Asia Central, donde confluyen Pakistán, India y China.
El mundo está cambiando y la culpa es del Cambio Climático.