La práctica del crunch, que obliga a los desarrolladores a realizar horas extras, está nuevamente en el centro de la controversia en Naughty Dog, conocido por sus exitosos títulos como The Last of Us 2. A pesar de las críticas recibidas durante el desarrollo de su anterior entrega, el estudio dirigido por Neil Druckmann parece haber repetido errores con su próximo proyecto, Intergalactic: The Heretic Prophet.
Polémica tras polémica
Desde finales de octubre, Naughty Dog ha estado presionando a sus empleados para que trabajen un mínimo de ocho horas extra a la semana. Esta acción, destinada a preparar una demo interna del juego, ha levantado preocupaciones entre los trabajadores, quienes ya se enfrentan a plazos de entrega que no se han cumplido. Según informes de Bloomberg, se ha implementado un registro en una hoja de cálculo interna para supervisar estas horas adicionales.
Aunque la dirección del estudio ha indicado que los desarrolladores no deberían trabajar más de 60 horas semanales y que deben regresar a la oficina cinco días a la semana, muchos empleados han tenido que buscar soluciones rápidas para el cuidado de sus hijos y mascotas debido a la carga laboral excesiva. Desde 2021, la compañía ha visto un éxodo de personal, lo que sugiere que la situación laboral sigue siendo insostenible a pesar de la formación de un equipo de productores destinado a aliviar esta carga.
Las proyecciones internas indican que Intergalactic: The Heretic Prophet podría lanzarse a mediados de 2027. Sin embargo, con el inicio del crunch desde finales de 2025, algunos desarrolladores temen que la situación empeore. Afortunadamente, se estima que las horas extras obligatorias finalizarán esta semana, tras la culminación de la demo, y el estudio ha informado que se volverá al régimen estándar de trabajo presencial hasta finales de enero. Por ahora, tanto Sony como Naughty Dog han declinado hacer comentarios sobre esta situación.