Nintendo va a su propio ritmo. Por eso no debería extrañar a nadie que haya tardado hasta el pasado 16 de enero para presentar su próxima consola. Incluso si hacía meses desde que sabíamos de su existencia. O hacía semanas que se había filtrado prácticamente todo de la misma. Para que Nintendo cambie sus planes una vez los ha tomado en consideración debe ocurrir algo potencialmente catastrófico y eso es un problema, tanto para la compañía como para sus fans.
¿Por qué? Porque estamos en la situación en la que el anuncio de Switch 2 no se siente suficiente. Y no precisamente por las filtraciones. Pero para entrar en ese tema, vamos a desgranar todo lo que sabemos con seguridad y aquello que intuimos. Porque aunque el anuncio fue breve, hay bastante de qué hablar.
Todo lo que sabemos con seguridad sobre Switch 2
Sobre las cosas que sabemos con seguridad sobre la sucesora de la actual consola de Nintendo tenemos su nombre, su tamaño y su aspecto. De nombre Nintendo Switch 2, es notablemente más grande que la actual consola, pero sigue teniendo la misma disposición: una consola portátil que se conecta a un dock, con mandos que se pueden desconectar de la pantalla. Ahora con lo que parecen sistemas mejorados de todo lo que ya tenemos en la Nintendo Switch, parece una versión mejorada de la actual consola.
Todo esto no es algo malo. Mucha gente ha salido corriendo a decir que la falta de innovación es un problema, que es una demostración de una Nintendo en horas bajas, pero no es cierto. Nintendo e innovación no son dos palabras que vayan siempre de la mano. Durante su historia, Nintendo ha tenido más consolas continuistas que rupturistas y esta es solo un ejemplo más de de las primeras. ¿Es la primera vez que sacan una consola con un 2 en el nombre? Eso es cierto. Pero también tienen fresco en la memoria el estrepitoso fracaso de Wii U y el fracaso menor de Nintendo 3DS: es normal que quieran asegurar el tiro tras el éxito de Switch.
Eso no quita para que el anuncio haya sido excesivamente conservador. Presentando la consola como lo han hecho, nos dejan con más incógnitas que respuestas. Decir que sabremos más el 2 de abril, dentro de dos meses y medio no es una respuesta. Y mientras, quedan muchas dudas.
Gran parte del público ha quedado insatisfecho. Como han quedado los accionistas. Y no nos extraña. Ni hemos visto la consola en funcionamiento ni conocemos cómo de más potente o diferente es con respecto de la Switch y, oficialmente, ni siquiera conocemos nuevos juegos. Así que, realmente, este anuncio ha sido realmente para presentarnos la imagen de la consola, ni siquiera la existencia de la consola. Un movimiento que no es el que necesitaba ahora mismo Nintendo.
Algunas cosas que intuimos, pero no están confirmadas, sobre la consola
Por el lado positivo, es cierto que hay algunos pocos elementos que se intuyen de esta presentación que nos dan esperanza. Los joycon moviéndose en vertical dan a entender que pueden funcionar como ratones, una funcionalidad que encaja con su nuevo hardware. Del mismo modo, las imágenes de Mario Kart que mostraron en el trailer no corresponden a Mario Kart 8, lo cual nos da a entender la existencia de un nuevo Mario Kart en el horizonte. Una gran idea teniendo en cuenta las ventas del juego anterior de la franquicia.
El problema es que todo esto no está confirmado. Son meras especulaciones. Peor aún, ¿es Mario Kart el juego con el que quieres enseñar una consola?
Mario Kart es un juego que no destaca ni por sus gráficos ni su jugabilidad. Vende mucho, se disfruta en muchísimas casas, pero no es un juego que vaya a demostrar las posibilidades de la consola, a diferencia de un Mario o un Zelda, por ceñirnos a juegos que venden en cifras absolutamente mareantes. Y ese es el problema. No queda claro a quién va dirigido este anuncio. Porque está construido como si fuera dirigido para un público casual, pero a quien de verdad le interesa es a los aficionados: a quienes necesitan detalles, no sólo vagas insinuaciones.
¿Puede fracasa Switch 2?
Esto crea un problema en manos de Nintendo. Tienen dos meses y medio por delante con un trailer que ilusiona en la medida que es una nueva consola, pero nada más. No nos han dado motivos para esperar con ganas la presentación de sus juegos o la salida de la consola más allá del propio hype con el que ya nos estaban alimentando. Y eso es un problema que se les puede volver en su contra: la gente puede verse decepcionada por recibir mucho menos de lo que esperaban tras hacerse tanto de desear.
Para revertir esta situación en Nintendo tienen poco margen de maniobra. No cuando es una compañía conocida por no tener ninguna clase de cintura a la hora de hacer cambios. Con su Direct programado para el próximo 2 de abril, su única posibilidad es, irónicamente, ser flexible.
Necesitan darnos más información. Comunicarse mejor. Necesitamos conocer juegos, características de la consola, fecha de lanzamiento y precio. No hace falta saberlo todo, pero sí saber algunos de estos aspectos. Cuanto más retenga esta información, más asombrosa debe ser para que no nos sintamos tremendamente decepcionados cuando la presenten. Una consola mucho más cara que la original, una fecha de lanzamiento lejana, unas características mediocres o un lanzamiento con pocos juegos o pocos interesantes, con el actual clima, puede llevar a la muerte de la consola antes de su nacimiento. Y eso será autoinflingido por la propia Nintendo.
La encrucijada de Nintendo: sólo ellos saben sus planes
Por supuesto, cabe la posibilidad de que la consola tenga unas características excelentes, numerosos y prodigiosos juegos de lanzamiento, una fecha cercana y un precio ajustadísimo. En ese caso, en Nintendo no tienen que preocuparse de nada. Pero si no es así, y en el mundo empresarial nunca se tiene el producto perfecto en las circunstancias idóneas, necesitan hacer una única cosa: asegurarse de no quemar a su público.
Saber si Switch 2 será un éxito o no es imposible a día de hoy. Lo que si es posible es coger el pulso a la gente. Y lo que se ve es que el entusiasmo está teñido también de cierta decepción y amargura. Eso no se lo puede permitir Nintendo. Si van a seguir con sus planes y si esos planes implican mantenernos a oscuras durante meses como han dado a entender, corren un riesgo muy real de que su público les de la espalda. Algo de lo que no te salva ni un gran éxito como Switch. Como ya demostró Wii.
Por eso ahora está todo en manos de Nintendo. Y si finalmente fracasa o triunfa la consola dependerá, en gran medida, de sus planes de marketing de los próximos meses. Además de la cintura que demuestren.