Nintendo tiene unos cuantos fracasos a sus espaldas. Aunque la compañía tiene algunas de las consolas más exitosas de la historia junto a Sony, también tiene el dudoso honor de haber creado algunos de los más estrepitosos fracasos. Algo que demuestra su voluntad de experimentar y probar cosas nuevas. A veces adelantándose a su tiempo de un modo no demasiado lógico, pero que, en esa demostración de voluntad, le hace probar cosas interesantes.
Ese fue el caso de la Virtual Boy. Una consola muy interesante que experimentaba con la realidad virtual, pero que además de ser cara, era incómoda, no se podía usar durante mucho tiempo, provocaba fatiga visual y consumía pilas como si las regalaran. Pero hay algo que se suele decir de ella que es mentira: que tenía mal catálogo. No lo tenía. Y aun así, su juego más interesante no ha salido hasta 2026. Su nombre es Dragon Hopper y Nintendo lo ha rescatado esta misma semana.
Un dragón revolucionario
Dragon Hopper es un juego de acción y plataformas donde controlamos a un joven príncipe dragón que debe salvar a su novia de un primer ministro corrupto que está destruyendo su pacífico reino. Para ello tendremos que saltar y flotar entre plataformas recorriendo objetos, interactuando con personajes y derrotando a enemigos en un juego relativamente sencillo.
Lo más interesante del juego no es que sea revolucionario, sino lo interesante y sólido que resulta. El movimiento de Dorin es ágil, la combinación de acción y plataformas se siente bien y el efecto 3D está muy conseguido. Además, para ser una tecnología tan cuestionable y tan poco potente como la Virtual Boy, nunca existen dudas de dónde vamos a caer o si un salto es posible o cómo, haciendo que el juego se sienta siempre extraordinariamente interesante.
En 2026, el juego no va a cambiar la vida de nadie, pero en 1996, cuando iba a salir, hubiera sido un juego rompedor que demuestra una inteligencia y una capacidad para explotar la tecnología de su consola que rara vez vemos. Algo por lo cual, aún hoy, es interesante jugarlo. Incluso en 2026 es interesante ver un juego capaz de explorar y explotar de este modo tan singular las capacidades del 3D tan primitivo, tanto en el sentido de las texturas 3D como de los gráficos 3D y sus posibles usos.
Un juego cancelado y resucitado con buenas razones
La historia de porqué Dragon Hopper nunca llegó a lanzarse es una que hemos oído muchas veces antes con otros títulos. Aunque el juego de Intelligent Systems estaba concluido y se enseñó tanto en ferias como en revistas, llegando a ser jugado por jugadores y prensa, su lanzamiento estaba previsto para 1996. Por desgracia, la Virtual Boy tenía sus días contados ya para entonces y no dieron luz verde para su lanzamiento, quedando relegado el juego al cajón de los proyectos frustrados.
Al menos has que Nintendo ha decidido, con Nintendo Switch 2, lanzar una colección de juegos de Virtual Boy a través de su servicio Nintendo Classics. Para jugarlo necesitarás una suscripción a Switch Online y un accesorio que imita la Virtual Boy original —de los cuales hay dos modelos, uno de cartón donde insertar la pantalla de la Switch 2 y uno de plástico basado en la consola original—, para poder jugar a los juegos.
Gracias a esta iniciativa es como se está rescatando no solo todo el catálogo de Virtual Boy, que tiene juegos excelentes como The Mansion of Innsmouth, Jack Bros. o Virtual Boy Wario Land, sino también juegos nunca antes publicados como este Dragon Hopper o Zero Racers. Algo que hace de esta iniciativa todo un éxito de la preservación al permitirnos jugar a juegos que considerábamos perdidos para siempre, pero que ahora podemos disfrutar y, con suerte, podremos asegurarnos que no vuelvan a desaparecer.