Varios informes del sector recogen ahora rumores sobre una posible Nintendo Switch 2 con pantalla OLED, con Samsung Display moviéndose para hacerse con el suministro de esos paneles. Si ese modelo acaba existiendo, todo dependerá sobre todo de los números, y las previsiones que circulan no lo sitúan precisamente a la vuelta de la esquina. Como pasa con cualquier rumor, conviene leer todo esto con cautela.
La idea que se comenta es que Nintendo estaría estudiando una versión OLED de Nintendo Switch 2. Sobre el papel suena muy bien, claro, pero el entusiasmo baja en cuanto aparece la parte menos vistosa del asunto: cuánto cuesta fabricarla.
Ahí entra Samsung Display. Siempre según esos mismos rumores, la compañía estaría empujando para que ese modelo salga adelante y quiere ser quien ponga los paneles. Así que la operación no dependería solo del interés comercial, sino también del precio real de cada unidad.
El coste por unidad manda
Nintendo lleva tiempo afinando mucho cada euro de coste, y más todavía después de haber subido en Estados Unidos el precio de la Nintendo Switch 2 estándar en 50 dólares, hasta los 499 dólares, por las condiciones actuales del mercado. A eso se suma que este proyecto llegaría en un momento incómodo para la cadena de suministro: memorias y semiconductores siguen bajo presión global, y las pantallas OLED continúan siendo bastante más caras que los paneles LCD del modelo actual.
Y un modelo premium no solo dispararía el coste de fabricación. También casi obligaría a trasladar parte de esa subida al precio final para el consumidor.
Las estimaciones que se están manejando hablan de aumentos de decenas, e incluso de cientos, de dólares. En el escenario más duro, una Nintendo Switch 2 OLED podría rozar los 600 dólares, una cifra que para una consola híbrida portátil ya funciona como barrera psicológica.
Si al final Nintendo da luz verde a una Nintendo Switch 2 OLED, la mejora sería bastante sencilla de vender.
Lo que cuentan los rumores es un panel Full HD de 1.920 x 1.080 píxeles, un salto claro frente a los 720p de la primera Nintendo Switch OLED. Eso se traduciría en una imagen más nítida en modo portátil, mejor espacio para interfaces y textos, y una experiencia visual de gama más alta gracias al contraste y a los negros característicos del OLED.
Y en cuanto a fechas, no pinta cercano.
Las previsiones más prudentes sitúan un posible arranque del desarrollo a finales de 2026, con la producción a gran escala entre finales de 2027 y comienzos de 2028. Ese calendario encaja con otros informes que hablan de un nuevo panel LCD de Sharp para reducir el ghosting y de una revisión europea con batería sustituible por el usuario para ajustarse a la normativa comunitaria. Mientras tanto, sigue sin estar nada claro cuántos compradores aceptarían pagar un sobreprecio importante solo por tener una pantalla OLED, sobre todo en los mercados donde el precio pesa más.