En el número 195 de The Amazing Spider-man, Peter Parker tenía que enfrentarse a la muerte de Tía May, su figura materna. El problema es que, tras verla muerta, cuando ya se había hecho a la idea, descubrimos que en realidad todo es un plan maestro de Misterio para encontrar un tesoro bajo su casa, así que tenía que fingir la muerte de May. Mira, yo qué sé.
Oh, no, ha muerto, otra vez
Se pone peor: en el número 400, vemos, en mitad de La Saga del Clon, la muerte de May. Una muerte real, dolorosa, que pasó a la historia de los cómics… Si no fuera porque tres años después, descubría que seguía viva recluída en el sótano del Duende Verde y quien murió era una actriz haciéndose pasar por ella. ¿Quieres más? En la polémica One More Day, Peter decide olvidar su matrimonio con Mary Jane a cambio de que su tía sobreviva a un impacto de bala que la está matando en ese momento. Y dirás “Bueno, pero sigue viva, ¿no?”. Pues…
En el número 999, que prometía un giro que pondría patas arriba la vida de Spider-man, recibe una llamada que lo cambia todo, otra vez: “Tu tía… ejem… Tienes que venir al hospital ahora mismo. May ha tenido un infarto”. A estas alturas, los lectores, lejos de sorprenderse o emocionarse, simplemente se han encogido de hombros esperando a ver cómo el número 1000 hace y deshace a su antojo. Cosas de Marvel.

Este momento llega, como no podía ser de otra manera, después de que tía y sobrino se reconciliaran tras un montón de dimes y diretes. La suerte Parker, pero esta vez multiplicando el mal fario por mil. Habrá que ver si tienen reservado algo realmente especial para este número o, por el contrario, se va a tratar de la misma historia que ya han hecho dos veces, y muchas más salvándola de milagro. Marvel, de verdad, ya estaría.