Cómo Spider-man consiguió vencer al famoso “Comics Code” con uno de los cómics más polémicos de la historia

Durante los años 50 y 60, los cómics norteamericanos eran, en su gran mayoría, un soberano aburrimiento. La culpa no era de la falta de calidad de sus creadores o de que los personajes no fueran interesantes, sino de que, si querían llegar a las tiendas, debían cumplir sí o sí con el Comics Code. ¿Y qué es el Comics Code, te preguntarás? Pues una asociación que censuró miles de cómics prohibiendo desde cualquier escena de terror hasta criminales presentados con cierto glamour. Lo que pretendían era dar mensajes sencillos para tiempos complejos, sin permitir que nadie se pasara de la raya. Hasta que, de manera inevitable, llegó Spider-man.

Spidey contra la censura

En 1971, el Comics Code ya había empezado a dar síntomas de flaqueza gracias a la irrupción del comic underground, que no necesitaba estar en sistema de distribución clásicos para darse a conocer, y donde nacieron auténticas estrellas. Los cómics de Marvel y DC eran para adolescentes, pero por fin había una alternativa para adultos. Por aquel entonces, el Comics Code había aflojado un poquitín su poder, permitiendo algún retrato simpático del comportamiento criminal e incluso la corrupción entre los oficiales públicos, siempre que el villano fuera atrapado al final y se mostrara como algo excepcional. Es más: incluso permitieron que salieran personajes propios del terror, siempre que fueran “de toda la vida”, como Frankenstein o Drácula (lo que llevó a que Marvel les metiera en su universo casi inmediatamente).

En este momento tumultuoso, Stan Lee recibió una petición del Departamento de Salud de Estados Unidos: hacer una historia sobre el abuso de las drogas. Él estaba encantado, pero el problema era que el código, sin prohibir específicamente mostrar droga en los cómics, sí que afirmaba que “todos los elementos y técnicas no mencionados aquí específicamente, pero contrarios al espíritu e intención del código, se considerarán violaciones del buen gusto o la decencia”. Y pocas cosas más indecentes que mostrar a gente drogándose, aunque fuera para señalarlo como algo peligroso. Lee ya había escrito la saga para los números 96 al 98 de The Amazing Spider-man, y no estaba dispuesto a tirarla a la basura, así que empezó un enfrentamiento directo que cambió el mundo del cómic para siempre.

En este arco argumental, Norman Osborn volvía a ser el Duende Verde, pero lo realmente importante era que se veía la adicción a las drogas tres veces distintas, e incluso terminaba con Harry Osborn metiéndose tanto que acababa con sobredosis. Obviamente, al Comics Code no le gustó nada en absoluto. Sí, ya había aprobado un cómic que mostraba droga antes, el número 1 de Deadman, pero en aquel caso era una simple transacción y aquí se veía claramente. ¿Qué iban a pensar los niños? La autoridad amenazó a Marvel con no poner su sello en el cómic, y la editorial pensó, con lógica… que ellos tenían mucho más que perder que The Amazing Spider-man, el cómic más vendido del momento. Spoiler: así fue.

Efectivamente, Marvel publicó los números 96 al 98 de la colección de Spider-man sin mayores problemas, se vendieron bien y abrieron la puerta a que el resto de editoriales se tomaran por el pito del sereno al Comics Code. Sí, era posible saltarse su control y censura. Sí, se podían hacer historias adultas. Sí, estaba condenado al fracaso. En aquel momento, Carmine Infantino, director de DC, saltó al cuello de Marvel afirmando que ellos sí eran decentes y no publicarían historias de drogas hasta que el código no se relajara. Por suerte para ellos no tuvieron que faltar a su palabra, porque lo hizo inmediatamente, aprobando el uso de narcóticos si se presentaba como algo nocivo. Ipso facto, DC lo introdujo poco después, en un cómic de Green Lantern/Green Arrow. Y el mundo siguió girando.

En 2001, cuando la Comics Code trató de parar un cómic de X-Force, Marvel decidió que ya estaba harta de esta cosa caduca y absurda y decidió salirse del programa, publicando por su cuenta todos los cómics. DC lo hizo en 2011, y actualmente no tiene vigencia de ningún tipo, más allá de la bromita. Y todo empezó con Harry Osborn decidiendo tirar su vida por la borda.

La actriz que consiguió su sueño de salir en una película Marvel… hasta que vio cómo cortaron todas sus escenas

En los cómics de Spider-man, Peter Parker siempre ha alternado entre intereses amorosos. Ahora Gwen, ahora Felicia, ahora MJ, ahora Silk. Obviamente, las cosas no siempre han salido bien en ese aspecto (incluyendo bodas olvidadas, hijas desaparecidas y novias muertas), pero este baile es esencial para entender la historia del superhéroe. Por eso era tan emocionante e importante lo que intentaron hacer en The Amazing Spider-man 2… con un resultado final tristísimo.

Mary Jane ya no vive aquí

Shailene Woodley, conocida ahora por la saga Divergente, Motor City, Pequeñas Mentirosas o Vida secreta de una adolescente, estuvo a punto de tener su momento de eclosión interpretando a Mary Jane Watson. Sí, la misma Mary Jane Watson que estás pensando, la novia eterna de Peter Parker, en la segunda parte de The Amazing Spider-man. Rodó sus escenas, quedó esperando el montaje final y… Bueno, si has visto la película sabes que jamás salió a la luz.

“Era mi sueño porque Spider-man es mi superhéroe favorito. Mary Jane era mi personaje favorito cuando era joven, y, cuando lo conseguí, me pareció muy emocionante. Rodamos tres escenas juntos, Andrew Garfield y yo. Y después, un año después, me dijeron ‘Bueno, ya no estás en la película. Hemos introducido un montón de personajes nuevos y vamos a esperar a… lo que pasa entre Gwen Stacy y Peter”. Dicho de otra manera: vamos a matar a Gwen y luego ya vemos lo que hacemos contigo.

Efectivamente, el guion era larguísimo y un poco chocho, pero no es motivo para dejar de lado a un personaje tan importante como este… sobre todo cuando nunca hicieron The Amazing Spider-man 3 y nos quedamos con las ganas de ver a Woodley como MJ. ¿Quizá algún día? El multiverso es, al fin y al cabo, muy, muy vasto…

Peter Parker acaba de sufrir la pérdida más grande de su vida. Por tercera vez

En el número 195 de The Amazing Spider-man, Peter Parker tenía que enfrentarse a la muerte de Tía May, su figura materna. El problema es que, tras verla muerta, cuando ya se había hecho a la idea, descubrimos que en realidad todo es un plan maestro de Misterio para encontrar un tesoro bajo su casa, así que tenía que fingir la muerte de May. Mira, yo qué sé.

Oh, no, ha muerto, otra vez

Se pone peor: en el número 400, vemos, en mitad de La Saga del Clon, la muerte de May. Una muerte real, dolorosa, que pasó a la historia de los cómics… Si no fuera porque tres años después, descubría que seguía viva recluída en el sótano del Duende Verde y quien murió era una actriz haciéndose pasar por ella. ¿Quieres más? En la polémica One More Day, Peter decide olvidar su matrimonio con Mary Jane a cambio de que su tía sobreviva a un impacto de bala que la está matando en ese momento. Y dirás “Bueno, pero sigue viva, ¿no?”. Pues…

En el número 999, que prometía un giro que pondría patas arriba la vida de Spider-man, recibe una llamada que lo cambia todo, otra vez: “Tu tía… ejem… Tienes que venir al hospital ahora mismo. May ha tenido un infarto”. A estas alturas, los lectores, lejos de sorprenderse o emocionarse, simplemente se han encogido de hombros esperando a ver cómo el número 1000 hace y deshace a su antojo. Cosas de Marvel.

Este momento llega, como no podía ser de otra manera, después de que tía y sobrino se reconciliaran tras un montón de dimes y diretes. La suerte Parker, pero esta vez multiplicando el mal fario por mil. Habrá que ver si tienen reservado algo realmente especial para este número o, por el contrario, se va a tratar de la misma historia que ya han hecho dos veces, y muchas más salvándola de milagro. Marvel, de verdad, ya estaría.

Ni siquiera se ha estrenado la temporada 2 de una de las mejores series de Marvel, pero ya están preparando la cuarta

Hablemos a las claras: las series de acción real de Marvel están ahí, acumulando polvo en Disney+, pero las realmente buenas son las de animación. Particularmente X-Men 97 y Tu amigo y vecino Spider-man, que deberían estar marcando el camino a seguir para el resto de producciones. De hecho, en el estudio están tan contentos con lo que han conseguido a un relativo bajo coste que están aprobando temporadas sin parar, priorizando, como prometieron, las series de dibujos animados. Saben muy bien lo que se están haciendo.

Columpiándose por Disney+

En particular, Tu amigo y vecino Spider-man, que estrenó su temporada 1 en enero del año pasado, ya está preparando el desembarco de la segunda entrega de episodios para, precisamente, enero del año que viene. Pero no solo eso: además, en Marvel han aprobado la temporada 3 y el equipo está ya trabajando en la 4. O sea, que van a hacer todo lo posible porque no vuelva a haber retrasos.

El creador de la serie, Jeff Trammell, comentó en un principio que tenía pensado un arco de cuatro temporadas, pero no le importaría ampliarlas si la serie tenía éxito. A tenor de la reacción de Marvel lo ha tenido, y de qué forma. Si en el futuro está un posible Spider-man ’97 que siga la serie clásica de dibujos animados o se conformarán con no exprimir demasiado la vaca para que de toda la leche, es una incógnita.

Mientras tanto, Marvel Studios sigue con sus proyectos más o menos secretos: sabemos que empezarán a rodar en breves Vengadores: Secret Wars y X-Men, y después Ghost Rider. Después, tenemos la ya confirmada Nova y, según algunos, un futuro televisivo con Academia Vengadores. Habrá que verlo. De momento, y menos aún después del éxito de Spider-man: Brand New Day, Marvel no se va a ningún lado.

La saga de Spider-man más loca y que muchos creían que aparecería en ‘Brand New Day’

Al ver los tráilers de Spider-man: Brand New Day tenía clarísimo, al ver a Peter Parker revolverse, que retomarían una de mis partes favoritas de la serie animada de los 90: aquella vez que, a fuerza de investigar, el superhéroe acabó teniendo seis brazos y se fue convirtiendo cada vez más en una araña, en una trama digna de película de terror malsana. Sin embargo, al final, y aunque según afirma Tom Holland lo intentaron, decidieron que era mejor no traumatizar a los niños. Ya ves, como si hubieran hecho algo por nosotros… O como si en los años 70 no hubieran tenido su sesión de trauma correspondiente cuando Peter Parker dejó de ser ese amable amigo y vecino para convertirse en un monstruo digno del body hoorror más terrible.

Más brazos que ganas de vivir

La saga de los seis brazos, que así se la conoce, no fue un número de relleno ni mucho menos: comenzó en el que entonces era el número más importante al que podía llegar cualquier colección de cómics. O sea, el 100. Allí, Stan Lee, con el dibujo de Gil Kane, decidió llevar a cabo una maldad como pocas: tras una mítica portada en la que se preguntaba si era araña u hombre se escondía una historia en la que Peter Parker, que estaba pasando por uno de los peores momentos de su vida (y ya es decir), tomaba un suero para quedarse sin poderes. ¡Poco imaginaba que lo que realmente iba a pasar es que sus poderes de araña se iban a multiplicar hasta que salieran otros cuatro brazos de su torso!

Al final, después de evadir una sesión de fotos (ya es mala suerte) y de enfrentarse a Morbius y el Lagarto, Peter logra utilizar la sangre del vampiro viviente para inyectársela tanto a él como al doctor Curt Connors y hacer que todo vuelva a la normalidad. Sin embargo, en un cómic de ¿Qué pasaría si? se preguntaron qué hubiera pasado de seguir adelante… Y lo sorprendente es que, gracias a sus poderes aumentados no solo habría salvado la vida de Gwen Stacy, sino que, además, se habría convertido en una de las voces más importantes a favor de la gente discapacitada. Tomó la decisión incorrecta, una vez más.

Es posible que si eres un niño de los 90 a ti todo esto no te suene a nada, pero en la serie de animación de los 90 tuvo mucha más importancia en una trama totalmente renovada, en la que la transformación viene dada por el mismo mordisco de la araña, solo que simplemente algunos poderes tardaron en desarrollarse. Con esos seis brazos, a Spidey no le queda otra que enfrentarse de nuevo a Morbius, a Punisher y hasta a la policía mientras se convierte en el monstruo que dio vida a nuestras pesadillas: Man-Spider. O sea, una araña humanoide absolutamente asquerosa digna de la isla del Doctor Moreau.

Los poderes de Peter Parker en las películas de acción real no paran de crecer a medida que se va haciendo adulto así que… ¿Quién sabe? Es posible que algún día consideren que el público ha crecido lo suficiente como para enseñarnos los seis brazos de Spidey o, por qué no, al mismo Man-Spider en todo su esplendor, como sacado de una fantasía de David Cronenberg. Después de tantas patadas a lo largo de los años, los fans de Spider-man también nos merecemos ser felices, ¿no?

‘Spider-man: Brand New Day’ ha cortado a un montón de actores famosos, y es posible que nunca veamos sus escenas

No se puede decir que en la nueva película de Spider-man estemos precisamente cortos de personajes, porque sale medio universo Marvel: desde los cameos que no se pueden decir hasta los personajes sorpresa pasando por Lápida, La Mano, Punisher, Escorpión o Hulk. Sin embargo, cuando la película era aún más larga escondía un montón de cameos que, a no ser que recupere el formato doméstico, hemos perdido para siempre.

¡Un universo enorme!

Si te morías de ganas de ver distintos enemigos del Trepamuros pegándose con él, me temo que te vas a quedar con las ganas, porque la mayoría tan solo salen unos segundos, como es el caso de Ramrod. El actor que interpreta al enemigo, Billy Clements, ya ha dicho que la cosa podría haber sido mayor: “Me encantan los cómics y tener uno en el que apareces en la portada, para mí es tan, tan, tan guay. Muchas escenas de Ramrod fueron cortadas“, aclara. Pero hay un porqué.

“Cuanto tuvieron que cortar tres horas, muchos actores reconocidos también fueron cortados, así que estoy contento si salgo aunque sea un rato”. No sabemos quiénes son estos actores reconocidos, pero no es la primera vez que ocurre en Marvel, y quizá -quizá- sea el momento de confiar menos en el montaje y más en el guion para que estas cosas no pasen, ¿no?

Clemente ha aprovechado para pedir que su personaje aparezca otra vez (por qué no), afirmando que “Intenté hacerlo lo mejor que pude para representarlo correctamente, estudiando sus apariciones en los cómics, así que entrené dos horas al día“. ¿Mereció la pena por unos segundos de pantalla? Bueno, es una de las posibles películas más taquilleras de la década, así que yo diría que sí.

Es oficial: lo nuevo de ‘Spider-man’ es la película Marvel favorita del público

Los fans de Marvel de toda la vida lo hemos pasado muy mal durante los últimos años, con películas como Capitán América: Brave New World o The Marvels. Mientras la calidad bajaba, los seguidores cada vez eran menos, y hasta los fanáticos más acérrimos tuvieron que reconocer una realidad: esto no es lo mismo ya. Y sin embargo, de pronto y sin esperarlo, una película ha tomado a todo el mundo por sorpresa: Spiderman Brand New Day.

Un “¡Thwip!” a los haters

Después de estrenarse con un sorprendente 91% de aprobados de la crítica en Rotten Tomatoes, el público que ha podido verla en su estreno le da un alucinante 98% de aprobados. O lo que es lo mismo: la película de toda la historia de Marvel Studios mejor valorada por la gente. Más que Vengadores Endgame, Thor Ragnarok o Guardianes de la Galaxia, sí.

Obviamente, los que la han visto ya son los que más la esperaban, y su juicio es de todo menos objetivo, por lo que se puede esperar que la cifra baje y fluctúe en los próximos días, pero será difícil, a estas alturas, que se la pegue como otras películas del estudio: aunque hemos tenido que esperar cinco años, Spider-man no decepciona, y ahora es más difícil que nunca que le concedan a Tom Holland pasarle el testigo a Miles Morales.

Obviamente, todos en Sony y Marvel están deseando anunciar Spider-man 5, que sucederá después de Secret Wars, y es solo cuestión de tiempo. Por primera vez en la vida, estamos viendo un Peter Parker crecer delante de nuestros ojos, y está siendo una absoluta gozada.