Netflix lleva tiempo convirtiendo todo lo que rodea a Stranger Things en algo más que material complementario. Mientras los fans esperan el final de la serie principal, la franquicia no ha dejado de crecer fuera de la pantalla con novelas oficiales, cómics, videojuegos, una obra de teatro y nuevos proyectos audiovisuales que no se limitan a tapar huecos, sino que agrandan Hawkins, el Upside Down y la historia de varios personajes clave.
No son simples productos derivados. A estas alturas, esas historias paralelas ya ocupan un sitio propio entre novelas oficiales, cómics, videojuegos, una obra de teatro y nuevos proyectos audiovisuales que muchos seguidores consideran parte imprescindible del universo de Stranger Things.
La historia central sigue en la serie creada por Matt y Ross Duffer, pero todo este material suele presentarse como una extensión bastante coordinada de ese mismo mundo. Los responsables de estas licencias han explicado en declaraciones públicas que libros y cómics se desarrollan en colaboración con Netflix para conservar el tono, la ambientación y la lógica interna de la saga. Por eso, la discusión sobre qué puede considerarse canon en sentido estricto sigue abierta, aunque eso no impide que estas historias resulten convincentes y encajen con lo que ya se ha visto.
Las novelas oficiales, en particular, han servido para abrir el pasado de varios personajes. Suspicious Minds profundiza en Terry Ives y en el proyecto MKUltra, una pieza clave para entender el origen de Eleven y los experimentos del laboratorio de Hawkins. Darkness on the Edge of Town, por su parte, sigue a Jim Hopper durante su etapa como detective en el Nueva York de 1977.
También están Runaway Max y Rebel Robin. Los dos se centran en personajes muy queridos por los fans y añaden contexto emocional, además de nuevas capas, a Max Mayfield y Robin Buckley, dos figuras que con el tiempo han ganado mucho peso dentro de la serie.
En los cómics, la expansión toma otro rumbo: enseñar lo que la ficción dejó fuera de plano. Dark Horse publicó historias que vuelven sobre la primera temporada desde la perspectiva de Will Byers dentro del Upside Down, y también introdujo a Six, otra sujeto de pruebas del laboratorio de Hawkins con habilidades precognitivas, lo que amplía el alcance de los experimentos mucho más allá de Eleven.
Uno de los proyectos más ambiciosos es Stranger Things: The First Shadow, la obra de teatro ambientada en el Hawkins de 1959 que explora los orígenes de Henry Creel, más tarde conocido como Vecna, y suma un contexto histórico clave a la mitología central.
Y la expansión no acaba ahí. Según ha anunciado Netflix, ya está en marcha Stranger Things: Tales from ‘85, una serie animada, y la plataforma prepara además un spin-off de acción real con personajes completamente nuevos; a eso se suman los rumores de la industria sobre un posible anime, Stranger Things: Tokyo, ambientado en el Japón de los años 80. Lo que todavía no está claro es hasta qué punto la serie principal confirmará de forma directa todos esos eventos y personajes.