Supergirl es uno de los mayores fracasos del año, incluso haciendo números que no deberían ser los de un fracaso. Con 38 millones de dólares a nivel doméstico y 68 millones a nivel mundial, la película ha resultado en un auténtico fracaso de expectativas, no alcanzando ni remotamente lo que se esperaba de ella. Resultando en el primer pinchazo del nuevo DCU.
Supergirl no es tan super en taquilla
Con unas expectativas de un primer fin de semana que hiciera entre 50 y 55 millones de dólares de taquilla, sus 38 millones se queda muy lejos de su propósito inicial. Y es que la película no ha sido precisamente barata de producir. Con 170 millones de coste de producción, es una película con un coste desproporcionado incluso para las películas de superhéroes. Haciendo que el coste para que las cuentas salgan sea enorme.
Los cálculos para considerar cuánto debe hacer en taquilla para que sea rentable son complicados. Las salas de cine se quedan parte de lo recaudado, como es evidente, y dentro del presupuesto no se cuenta los gastos de marketing, que actualmente puede llegar a ser de más de la mitad del propio presupuesto de la película. Por eso se calcula que, para que la película no genere pérdidas, debería tener que generar al menos 300 millones en taquilla. Si es que no 375.
Además, a eso cabe sumar que no ha gustado tampoco entre la crítica ni entre el público. Con un 56% de críticas positivas en Rotten Tomatoes, las opiniones del público parecen más divididas: con un B- en CinemaScore, solo un 59% del público masculino la recomendaría, apuntando a un problema que va más allá de la calidad de la película. Y que bien puede acabar lastrando a la película a largo plazo.