La nueva película de Taika Waititi, Klara y el sol, se ha estrellado en términos de crítica. Los calificativos que se ha ganado la llaman torpe, empalagosa, insoportablemente afectada y falta de profundidad, algo que no se aplica en absoluto a la novela que pretende adaptar de Kazuo Ishiguro. Algo que ha llevado a que la película pierda su distribución internacional, ya que las distribuidoras temen que sea un absoluto fracaso de taquilla. Algo que Waititi ha decidido tomarse personalmente. Contra los críticos.
Una película que está funcionando peor que el ego del director
Con un 24% de puntuaciones positivas en Rotten Tomatoes, es la película con peor recepción de Waititi hasta el momento. Y en su cuenta de Instagram ha decidido reaccionar de una manera muy poco profesional. “Hace casi 15 años que no leo ninguna crítica dirigida a mí o a mis compañeros. Pero sí que escucho a la gente. Así que este Halloween, dediquemos un pensamiento a esas tristes almas perdidas que no pudieron cumplir su sueño de convertirse en artistas y, por eso, acabaron siendo críticos. Las mismas personas que también odiaron Jojo Rabbit. Irrelevantes. Desconectadas de la realidad. Obsoletas. A la basura” ha declarado.
Para declarar que los críticos no saben de lo que hablan, ha recalcado que Klara y el sol tiene un 74% de críticas positivas por parte del público. El problema es que el resto de números no hablan de una supuesta buena acogida por parte del público. Habiéndose estrenado el pasado 23 de octubre en 880 salas, lo cual es un estreno bastante amplio, solo ha conseguido hacer 1.7 millones de dólares hasta el momento, con un coste de producción estimado entre 20 y 44 millones de dólares. Por lo que parece que la película es un absoluto fracaso tanto de crítica como de taquilla.
Eso explicaría la decisión de las distribuidoras de dejar caer su estreno fuera de EEUU. No solo porque las críticas sean muy negativas, sino porque la recepción por parte del público no acompaña. Y si bien Waititi puede querer creer que la culpa es de los críticos, todo apunta a que es más probable que el problema resida en su propia película.
Digger, la nueva película del oscarizado Alejandro González Iñárritu, está siendo un absoluto fracaso de crítica y taquilla. Abriendo en su segunda semana con una taquilla de 8 millones de dólares en EEUU y 20 millones de dólares a nivel global, se proyectaba que la película podía llegar a perder entre 150 y 200 millones de dólares por su exhibición en cines. Algo que se ha subido hasta los 245 millones de dólares en el que ya es el mayor fracaso comercial del año.
Un fracaso mayor de lo esperado
Se espera que Digger acabe su paso por cines recaudando apenas 50 millones de dólares. Por contexto, la película ha tenido un presupuesto de entre 125 y 180 millones de dólares. Si contamos distribución y marketing, esto significa que tendría que hacer al menos 300 millones de dólares para cubrir gastos y 350 millones de dólares para resultar rentable. Haciendo que sea absolutamente imposible en este punto que sea una película que cambie su destino.
Protagonizada por Tom Cruise, Digger es una comedia negra satírica que nos cuenta la historia de un magnate del petróleo que debe enfrentarse a un desastre ecológico provocado por él mismo. Muy pertinente para el momento en el que vivimos, la película no parece haber captado la atención ni del público ni de la crítica, que no la han encontrado ni graciosa ni capaz a la hora de captar los problemas exactos de nuestro problema con el cambio climático.
Esto puede suponer un duro golpe para la carrera de Iñárritu, especialmente a la hora de financiar un nuevo gran proyecto a futuro, y es el primer gran fracaso de Warner Bros. Pictures tras su reciente fusión. Aunque habrá que ver qué ocurre a partir de este punto.
Ace Combat 8: Wings of Theve sale el próximo 2 de octubre, pero ya está haciendo un enorme ruido. Y no solo porque esté volando bajo sobre zonas residenciales y todos sabemos el ruido que eso hace. Con un espectacular 88 en Metacritic, se ha convertido en uno de los juegos mejor puntuados del año, compitiendo con joyas como Resident Evil: Requiem, Mewgenics o 007 First Light. Y no solo es la crítica quien lo está amando: quienes han podido probarlo ya en su acceso anticipado, dicen que es todo lo que podríamos desear y más.
Pero, ¿cuál es la razón para su popularidad? En parte es su longevidad, pero esa longevidad se debe a la enorme calidad de los juegos y cómo han sabido evolucionar con el tiempo. Pero eso es algo que vamos a explicarte. Porque la historia de Ace Combat es una de una franquicia que quizás ha pasado por debajo del radar del mainstream, pero no de una mayoría de jugadores. Siendo una franquicia amada por una gran cantidad de jugadores que la apoyan con fervor. Y que no deberías pasar por alto.
Unas raíces arcade que siempre se han mantenido
Ace Combat nace como franquicia en 1993 con Air Combat, un juego arcade de Namco que nos ponía en la piel de un piloto en un caza de combate que debe afrontar una serie de misiones para acabar con una organización terrorista que quiere acabar con el actual orden mundial. Con un mayor énfasis en la precisión del control que en el realismo, buscando reproducir con la mayor exactitud posible los aviones reales y la sensación de estar volando, el juego no busca reproducir la forma de pilotar un caza, sino las sensaciones concretas de hacerlo.
Con un estilo frenético, donde todo encuentro es potencialmente letal y donde girar nuestro avión lleva mucho tiempo, a menos que dominemos nuestra capacidad para aprovechar la gravedad, el juego sabe maximizar la sensación de estar en el aire en un artefacto que no debería ser capaz de volar, pero lo hace. Creando una experiencia asombrosa y adictiva.
Algo que se ha mantenido en la mayoría de entregas de la franquicia, como se ha mantenido el hecho de combatir contra otras naciones y grupos terroristas en un trasunto de nuestro planeta Tierra, pero que no es el nuestro. Llamado Strangereal, es un mundo alternativo que guarda similitudes con nuestro mundo, como la existencia de cinco continentes, pero que tiene tecnología mucho más avanzada que nuestra realidad, con aviones experimentales, cañones de riel, portaviones gigantes y armas láseres, entre otras herramientas.
A excepción de Ace Combat: Joint Assault, Ace Combat: Assault Horizon y Ace Combat: Infinity, todas las entregas de la franquicia transcurren en Strangereal. Esto ha permitido que la franquicia tenga una intrigante narrativa que se continúa a lo largo de las mismas, pero que además ha permitido que se desarrollen encuentros mucho más intensos y dramáticos, que van más allá de duelos de aviones, al introducir naves gigantes y armas experimentales de toda clase que se han convertido en icónicos combates y encuentros a lo largo de los años de esta mítica franquicia.
Una franquicia con múltiples puntos de entrada
Adorado por los fans, la franquicia ha tenido ocho entregas principales, dos spinoffs, cuatro entregas para portátiles y tres entregas para móviles. Convirtiéndose en la principal franquicia de juegos arcade centrados en la aviación y los duelos con los mismos. Pero no por ello una franquicia difícil de acceder.
Aunque cuáles son los mejores y cuál es la mejor puerta de entrada a la franquicia está abierto a discusión, uno de los mejores es, sin lugar a dudas, Ace Combat 7: Skies Unknown. No es solo la última entrega hasta Ace Combat 8: Wings of Theve, sino que combina a la perfección el estilo clásico de Ace Combat con apabullantes gráficos de actual generación con una exhilerante sensación de estar realmente pilotando nuestro avión. Pero una buena alternativa si no es Ace Combat Zero: The Belkan War, una brillante combinación de las mecánicas de Ace Combat 4 y 5 con una de las narrativas más celebradas de la franquicia. Y que se incluye junto con la edición Day One de Ace Combat 8: Wings of Theve.
Fuera de eso, aunque lleva más esfuerzo, el juego más celebrado de la franquicia es Ace Combat 3: Electrosphere. Y conlleva más esfuerzo porque no es solo un juego de la primera PlayStation, sino que además es uno que hace falta jugarlo en su versión japonesa. Porque para occidente se lanzó una versión muy recortada que, por fortuna, los fans se han encargado de restaurar con traducciones propias para hacerlas accesibles para los jugadores fuera de Japón.
Ahora, con Ace Combat 8: Wings of Theve, es un momento perfecto para adentrarse en una de las franquicias más queridas del mundo del videojuego que, si bien no han recibido tanto amor como otras más abiertamente mainstream, tiene un gran peso en el medio. Porque bien puede acabar siendo uno de los grandes lanzamientos del año. Y quien sabe si no tu nuevo videojuego favorito.
En Japón se estrenará el próximo 11 de septiembre Look Back, la adaptación de imagen real de Hirokazu Kore-eda del manga de Tatsuki Fujimoto, creador de Chainsaw Man. Esto está creando sensación porque arrasó por su paso por Cannes por su extrema sensibilidad, rasgo característico de su director, pero sorprendente porque no es con lo que se suele asociar a Fujimoto, un autor más conocido por la violencia y extremo de su obra. Pero Kore’eda ha querido romper una lanza en favor del mangaka.
Una historia que toca cerca de casa
En una entrevista con The Hollywood Reporter el director ha declarado que el manga le ha devuelto la pasión por el cine. “Esta idea de ver a una persona joven descubrir su gran pasión y perseguirla con todo lo que tiene… Hay algo conmovedor en ello“. Añadiendo que “Me pasé todo el tiempo que hice esta película llorando. Lloraba cuando escribí el guion, lloré cuando estaba en el set, lloraba cuando lo edité… Incluso cuando lo terminé. Creo que tiene que ver con ver a los niños tratando de hacerlo lo mejor que pueden”.
Hay que considerar que Kore-eda es padre y además, artista. Algo que ha afectado su perspectiva de la obra. Lo cual ha destacado al afirmar que “hay algo que les apasiona de verdad, y les ves ir a por ello, es conmovedor. Incluso en una obra de ficción, creo que es muy bello, y la belleza no es solo visual. Es la idea de los seres humano dándolo todo con algo que aman”.
Si bien la película aún no tiene fecha de estreno fuera de Japón es de esperar que la acabemos viendo ya que las últimas películas del director, las excelentes Monstruo y Broker, pudimos verlas en cine. Por lo que es de esperar que tanto Look Back como la otra película que ha estrenado este año Kore-eda este año, la intrigante Sheep in the Box (que fue nominada a la Palma de oro y que sorprendentemente ha horrorizado a la crítica), acabe llegando a nuestros cines.
Big Walk, el nuevo juego de House House, se ha estrenado con un impresionante 93 en Metacritic. Este juego multijugador cooperativo consistente en viajar por un amplio escenario donde debemos utilizar toda clase de herramientas y juguetes para mantenernos en contacto con nuestros compañeros, ha arrasado entre la crítica por su innovador acercamiento al concepto del mundo abierto y los sistemas jugables. Convirtiéndolo en uno de los juegos más valorados del año.
Esto no ha cogido por sorpresa a la crítica, porque House House son creadores de juegos muy premiados y celebrados en el pasado. En 2016 publicaron Push Me Pull You, un brillante juego cooperativo de acción donde cuatro personas combatían por parejas por el control de unas pelotas controlando cada uno de los miembros de la pareja un extremo de una persona capaz de alargarse casi infinitamente. En 2019 publicaron Untitled Goose Game, una comedia sobre un ganso vándalo que debe aterrorizar a todo un pueblo con sus maldades. Llegando a ganar tres GOTY por su excelencia: el de los Australian Game Developer Awards, el de los D.I.C.E. Awards y el de los Developers Choice Awards. Estos dos últimos, algunos de los más prestigiosos del medio.
Ahora, Big Walk está anunciado para su lanzamiento el 4 de agosto de 2026 con, como hemos visto, una excelente recepción crítica. Si bien es de esperar que la recepción por parte del público no sea menos fervorosa cuando por fin llegue a Steam, viendo la excelencia con la que trabajan.
La Odisea tiene, entre traductores y expertos , una larga tradición de clasicistas trabajando en ella. Por eso no debería extrañarnos que la adaptación de Nolan no haya entusiasmado a todos ellos, especialmente cuando se ha tomado algunas licencias quizás de más. Algo que ha hecho notar Emily Wilson en un artículo para London Review of Books donde ha hecho una crítica de la película donde llega a afirmar que “me daría vergüenza haber escrito ese guion”.
Una clasicista sin pelos en la lengua
Afirmando que “a diferencia de otras películas de Nolan, La Odisea no es aburrida, gracias al material original, que es imposible de arruinar por completo. Es un espectáculo audiovisual para toda la familia, como un elaborado espectáculo de fuegos artificiales del 4 de julio, y con un nivel similar de profundidad narrativa y emocional“, deja claro que no siente afinidad alguna por las películas de Nolan. Pero no parece que tampoco crea que ha entendido nada de La Odisea.
Sobre el poema en sí, dice que “La Odisea de Nolan carece de muchos de los elementos que hacen grande al poema. No tiene nada convincente que decir sobre el tiempo, la memoria, la historia, la guerra, ni sobre la relación entre el glorioso regreso de un guerrero y las vidas de su familia, adversarios, camaradas, amigos y vecinos“. ¿Pero tiene algo de bueno a nivel narrativo o estético, al menos? Tampoco. “Carece de profundidad psicológica, emocional, política y ética. Su estructura narrativa es artificiosa. La escritura es pésima. Ninguno de los personajes tiene una motivación convincente para sus acciones o palabras. No hay escenas de sexo y toda la comida tiene un aspecto horrible”.
Esto le ha valido numerosas críticas, llamándola esnob y criticando su gusto, pero lo que es innegable es que sus críticas no son por ausencia de fidelidad o no mantenerse suficientemente cerca de los clásicos. Es una crítica brutal, pero ceñida al texto, que puede gustar o no, pero que habla de lo que Nolan ha puesto sobre la mesa. O para ser exactos, en una pantalla de IMAX. Lo que extraiga cada cual de eso, ya es otro tema.
Supergirl es uno de los mayores fracasos del año, incluso haciendo números que no deberían ser los de un fracaso. Con 38 millones de dólares a nivel doméstico y 68 millones a nivel mundial, la película ha resultado en un auténtico fracaso de expectativas, no alcanzando ni remotamente lo que se esperaba de ella. Resultando en el primer pinchazo del nuevo DCU.
Supergirl no es tan super en taquilla
Con unas expectativas de un primer fin de semana que hiciera entre 50 y 55 millones de dólares de taquilla, sus 38 millones se queda muy lejos de su propósito inicial. Y es que la película no ha sido precisamente barata de producir. Con 170 millones de coste de producción, es una película con un coste desproporcionado incluso para las películas de superhéroes. Haciendo que el coste para que las cuentas salgan sea enorme.
Los cálculos para considerar cuánto debe hacer en taquilla para que sea rentable son complicados. Las salas de cine se quedan parte de lo recaudado, como es evidente, y dentro del presupuesto no se cuenta los gastos de marketing, que actualmente puede llegar a ser de más de la mitad del propio presupuesto de la película. Por eso se calcula que, para que la película no genere pérdidas, debería tener que generar al menos 300 millones en taquilla. Si es que no 375.
Además, a eso cabe sumar que no ha gustado tampoco entre la crítica ni entre el público. Con un 56% de críticas positivas en Rotten Tomatoes, las opiniones del público parecen más divididas: con un B- en CinemaScore, solo un 59% del público masculino la recomendaría, apuntando a un problema que va más allá de la calidad de la película. Y que bien puede acabar lastrando a la película a largo plazo.
Toy Story 5 está causando división entre la crítica. No causando la sensación esperada, parece que es una película que no ha terminado de encandilar como lo hicieron las anteriores. Todas las anteriores películas de la franquicia han conseguido mejores críticas agregadas tanto en Rotten Tomatoes como en Metacritic de hasta diez puntos, haciendo que esta sea la peor película recibida de la historia de la franquicia. Algo que pone en riesgo su estreno, si es que el público acaba siendo de la misma opinión, algo que está por ver.
Esto también hace interesante hacerse una pregunta. Toy Story 4 es hoy considerada una película poco menos que terrible, ¿pero por qué? A la luz de la consideración de esta quinta entrega es interesante volver a ella y ver qué ocurrió con ella y por qué, intentando entender si había algo malo en ella o solo hemos sido injustos con una película que en realidad estaba bien, incluso si no estaba a la altura de la trilogía original. O quizás, incluso estaba a la altura de la misma.
Algunos problemas logísticos
Para empezar, es una película que no le ayudó su contexto. Estrenándose nueve años después de Toy Story 3, en 2019, quienes crecieron viendo Toy Story ya no tenían la misma relación con la franquicia. Difícilmente con hijos propios, pero tampoco con la misma relación con sus juguetes o con Toy Story, era difícil capitalizar las emociones que buscaba explotar. Haciendo que fuera un trabajo mucho más difícil de lo que debería ser.
Al mismo tiempo, también fue la época donde Pixar empezaría a demostrar que era falible. Después de Toy Story 4 estrenarían Onward, Soul y Luca que, sin ser malas películas, no conectarían con el público del mismo modo que sus anteriores películas, demostrando que habían perdiendo parte de su chiste. Algo que ya se sospechaba tras el desempeño más que cuestionable de El viaje de Arlo unos años atrás.
Tampoco es que la película fuera mala. Fue una película que puede considerarse más floja que la trilogía original, pero no necesariamente es como se percibió en el momento. Con un 96% de aprobación en Rotten Tomatoes y un 84 en Metacritic, con una recepción positiva del público del 89% en Post Trak por parte del público, estos son buenos números para cualquier película. La peor valorada de las películas hasta el momento, pero no infamemente peor valorada que el resto, y mucho mejor valorada que Toy Story 5, con un 74 en Metacritic y un 93% en Rotten Tomatoes.
Si a eso sumamos que tuvo 69 nominaciones a premios, de los cuales ganó 29, difícilmente se puede considerar un fracaso. Si bien son pocos considerados con las 97 y 42 de Toy Story 3, siguen siendo grandes números. Demostrando que si bien no era tan buena como las originales, era una buena película.
El problema de la gente
Además, Toy Story 4 tuvo otro problema: se encontró con polémicas totalmente ajenas al hecho en sí de la película. A pesar de que en Pixar no tenían intención alguna de crear ninguna clase de discurso político con la película, la crispación existente en la esfera anglosajona de las redes sociales hizo que hubiera una hipervigilancia, aún hoy presente, que llevó a que la película se viera afectada por la misma. Lo cual llevó a varios boicots que, aún hoy, hace que se perciba de una manera diferente de lo que es.
Debido a que en la película aparecen de forma extremadamente breve dos madres lesbianas, hubo varios boicots acusando a la película de incentivar una agenda LGBTIQ+, tanto por parte de asociaciones conservadoras como por parte de entidades individuales de extrema derecha en redes sociales. Esto emponzoñó el discurso y el debate publicó de la película, tiñendo la opinión de la misma durante semanas y meses, afectando a la misma hasta el día de hoy.
Todo esto ha llevado a que se tenga una opinión terrible sobre la calidad de Toy Story 4. Una película que si bien no es perfecta, no es el terrible choque de trenes que se suele vender. Peor que la trilogía original, pero en ningún caso el desastre del que se suele hablar hoy en muchos círculos, tanto entre críticos y fans. Por eso, y ahora que se estrena su quinta parte, que parece que no ha salido tan bien, es un buen momento para recordar que Toy Story 4, después de todo, quizás no estaba tan mal.
La tercera temporada de Euphoria ha sido un absoluto fiasco. Despreciada por los críticos y vilipendiada por los espectadores, parece que ha gustado solo a un grupo reducido de fans. Pero eso no significa que haya sido un fracaso en todos los ámbitos. El odio también vende y parece que ese ha sido el caso, porque Euphoria ha acabado con 8.7 millones de visualizaciones entre HBO y HBO Max en apenas tres días.
Una serie con buenos números
Si bien HBO no da datos de audiencias generales, si sabemos que el primer episodio de la temporada hizo 8.5 millones de visualizaciones en sus primeros tres días y que eso fue un incremento del 44% con respecto de la premiere de la segunda temporada. Algo que supone una significativa mejora con respecto de sus números anteriores.
En cualquier caso, eso no significa que sean unos grandes números. Por comparación, The Pitt alcanzó 9.7 millones de visualizaciones en su finale en sus primeros tres días desde su emisión. Aunque con una particularidad. Las cifras de The Pitt miden solo los espectadores dentro de EEUU, mientras que las de Euphoria miden las de los espectadores de todo el mundo, lo cual deja en una situación un poco menos entusiasta a la que, hasta ahora, era la niña bonita de HBO.
Si bien no hay ninguna clase de noticia sobre una cuarta temporada de Euphoria, en HBO mantienen la puerta abierta a la posibilidad. Aunque el final de la tercera temporada se ha sentido un cierre para la serie, no sería la primera vez que, tras un cierre de esta clase, una serie vuelve igualmente con una nueva temporada. Así que cabrá ver qué conclusiones sacan los directivos de la cadena de los números de Euphoria. Y de la falta de entusiasmo de la crítica y de una parte significativa de los fans.
Las historias de auge y caída gustan mucho. Probablemente porque cuentan la clase de historia que se conoce como va a acabar: alguien vuela demasiado cerca del Sol y acaba quemándose. Es interesante ver qué es lo que precipita ese fracaso. Y pocas historias en televisión de auge y caída son como las de Euphoria. La mayor serie de televisión de los últimos años cuya tercera temporada está siendo un absoluto fracaso. Pero era fácil prever que eso iba a pasar. Porque todas las señales estaban ahí desde su segunda temporada.
Una serie que conoció tiempos mejores
No siempre ha sido la cosa así. Si algo se puede reconocer es que hubo un tiempo en que Euphoria era todo. Copaba las conversaciones en redes sociales, se hacían edits constantes e incluso la crítica parecía encantada con la serie. Incluso si su representación de la adolescencia siempre ha sido exagerada, era atractiva e interesante por unas buenas actuaciones y un cuidado visual que mantenían interesados tanto al público como a la crítica. Los personajes importaban. Era fácil empatizar con ellos. Y era atractiva visualmente. Era fácil engancharse.
¿Qué ocurrió para que dejara de funcionar? Lo más evidente es que la serie comenzó a perder parte de ese atractivo con el tiempo. Es algo que se hizo notar por parte de la crítica del paso de la primera a la segunda temporada. Donde de la primera se destacaban sus actuaciones, su aspecto visual y sus historias, de la segunda ya solo se destacaban estos dos primeros aspectos. Y en la tercera temporada solo ha ido a peor.
Las tramas de la tercera temporada son absurdas y no parecen ir a ninguna parte. En muchas ocasiones, ni siquiera parecen tener ningún propósito más allá de ofender o buscar alguna clase de impacto en los espectadores. Algo que en ocasiones han conseguido. Pero siempre a costa de algo importante: sus personajes.
La mayor queja sobre esta tercera temporada, vapuleada por crítica y público por igual, es que no es lo mismo. Y es normal. Las historias, vagamente coherentes, no permiten a actores y actrices desarrollar a sus personajes de maneras interesantes y emocionalmente impactantes como antes, haciendo que tengan mucho menos impacto. Y debido a la pérdida de interés en lo visual, la serie ya no genera el mismo interés.
El problema de no saber cuándo dejarlo ir
Pero hay otro problema que cabe señalar y que es muy importante para una serie como Euphoria: ha pasado mucho tiempo entre temporadas. Entre la primera y la segunda temporada pasaron casi tres años. Entre la segunda y la tercera han pasado más de cuatro. Eso hace más de siete años para tres temporadas en lo que es, definitivamente, una serie con un público objetivo claro: personas de entre 18 y 25 años. En el tiempo que ha pasado en la producción de tres temporadas alguien que estuviera en lo más bajo de la horquilla de su público objetivo ha dejado ya de estarlo.
Esto es un problema. Y lo es porque la gente crece, madura, sus gustos cambian. Quizás esta tercera temporada, tal y como es, hubiera funcionado igual hace cuatro años. Pero no ahora. No especialmente cuando está acompañada de enormes polémicas con algunas personas de su reparto y con otras con una imagen completamente alejada de lo que hacen en la serie, a causa de cómo ha evolucionado su carrera. Porque hacer una temporada al año no es un capricho: es una necesidad para no perder al público objetivo ni que tus propios actores dejen de ser atractivos para el mismo.
Producciones tan dilatadas en el tiempo como las de Euphoria no tienen sentido. Menos aún en una serie cuyo público objetivo es joven y tan joven que tres temporadas en siete años significa, literalmente, un tercio de su vida. Y ese es el problema de la serie: que no han sabido capitalizar su éxito o dejarla ir.
Euphoria podría haber funcionado con cinco temporadas en cinco años o aceptando que una tercera temporada tras siete años no tenía sentido. Pero o no han sabido dejarlo ir o no han sabido cómo acelerar la producción de la serie, haciendo que se convierta en un fracaso. Porque ya no existe el público. Porque ya no saben hacer una buena temporada de Euphoria. ¿Pueden salvar la serie en una hipotética cuarta temporada? No si tardan otros cuatro años en sacarla. Y viendo su historial, es dudoso que eso ocurra.