Supergirl es uno de los mayores fracasos del año, incluso haciendo números que no deberían ser los de un fracaso. Con 38 millones de dólares a nivel doméstico y 68 millones a nivel mundial, la película ha resultado en un auténtico fracaso de expectativas, no alcanzando ni remotamente lo que se esperaba de ella. Resultando en el primer pinchazo del nuevo DCU.
Supergirl no es tan super en taquilla
Con unas expectativas de un primer fin de semana que hiciera entre 50 y 55 millones de dólares de taquilla, sus 38 millones se queda muy lejos de su propósito inicial. Y es que la película no ha sido precisamente barata de producir. Con 170 millones de coste de producción, es una película con un coste desproporcionado incluso para las películas de superhéroes. Haciendo que el coste para que las cuentas salgan sea enorme.
Los cálculos para considerar cuánto debe hacer en taquilla para que sea rentable son complicados. Las salas de cine se quedan parte de lo recaudado, como es evidente, y dentro del presupuesto no se cuenta los gastos de marketing, que actualmente puede llegar a ser de más de la mitad del propio presupuesto de la película. Por eso se calcula que, para que la película no genere pérdidas, debería tener que generar al menos 300 millones en taquilla. Si es que no 375.
Además, a eso cabe sumar que no ha gustado tampoco entre la crítica ni entre el público. Con un 56% de críticas positivas en Rotten Tomatoes, las opiniones del público parecen más divididas: con un B- en CinemaScore, solo un 59% del público masculino la recomendaría, apuntando a un problema que va más allá de la calidad de la película. Y que bien puede acabar lastrando a la película a largo plazo.
Pixar ya no es lo que era. No es que sus películas no funcionen o sean malas, pero no tienen el mismo impacto que tenían antes. Quizás es por la autoconsciencia, quizás sea porque ya no tienen la salsa que tenían en su momento, pero desde hace años no consiguen firmar las obras maestras del pasado. Pueden hacer películas buenas, o notables, pero van alternándolos entre fracasos que, si bien nunca estrepitosos, ya nunca nos hace sentir que existe esa Pixar del pasado.
Ahora bien, parece que las cosas pueden cambiar. O al menos, han cambiado en una ocasión. Porque ahora llega a Disney+ una película que, aunque viene de Pixar, ha enamorado a crítica y público y funciona de forma notable de un modo que ya parecía imposible para ellos: hacer una película para niños que también enamore a los adultos, en vez de todo lo contrario. Porque, por eso, ha funcionado Hoppers.
Una Pixar diferente, porque es la antigua
Dirigida por Daniel Chong, creador de la serie Somos osos, y escrita por Jesse Andrews, la película tiene una premisa muy sencilla: Mabel descubre una manera de introducir su mente en un robot con aspecto de castor para infiltrarse entre los animales de su pueblo para descubrir porqué están desapareciendo. Ya que le preocupa el hecho de que el alcalde de la ciudad quiere acabar con la reserva natural del pueblo para construir una autopista y los animales que viven allí parecen estar ayudando a ello.
Aunque esto bien podría haber servido para una historia sobre las emociones o el ecologismo, como llevan diez años haciendo, donde el tema se superpusiera a la historia, el encanto de Hoppers es que es una película de animación por encima de todo. Con un excelente timing cómico, buenas escenas de acción y rozando por momentos el slapstick, lo brillante de la película es que no pretende ser, primero, un discurso y después una historia, sino que cuenta una historia y deja que emane unos temas a partir de ellos. Específicamente, la importancia de cuidar de la naturaleza y los animales.
Esto es algo, de hecho, que hace la película más atractiva e interesante. Con personajes carismáticos y divertidísimos, los niños tienen algo por lo que enamorarse de la película: aventuras divertidas, personajes encantadores y un final con lección, pero no moraleja. Algo que también pueden disfrutar los adultos, porque está tan bien hecho, es tan divertido y bien pulido, que no hay motivo para que los adultos no puedan disfrutarlo junto con los pequeños de la casa.
Crítica y público coinciden
La película, además, ha funcionado en todos los baremos posibles en los que se puede medir. Con un presupuesto de 150 millones de dólares, ha recaudado 387 millones. Una cifra que puede no parecer particularmente impresionante, pero que significa que ha sido más que rentable. Especialmente considerado que es la película de animación con un mejor primer fin de semana desde Coco, en 2017.
Del mismo modo, crítica y público han recibido con gran entusiasmo la película. Con un 94% de críticas positivas en Rotten Tomatoes, con una nota media de 7.7, y un 73 en Metacritic, es una película muy bien recibida por parte de la crítica. Considerando que el público le ha dado una A en CinemaScore, es indudablemente que es una de las películas de animación más unanimamente aclamadas por crítica y público en tiempos recientes. Lo cual lo hace más que interesante.
Ahora, si te interesa verla, o volver a verla, Hoppers se puede ver en Disney+. Además, su director, Daniel Chong, ha confirmado que tiene interés en hacer una secuela. Así que cada visualización en streaming de la película es un paso más cerca de que se cumpla esa Hoppers 2, si necesitabas alguna otra excusa para verla.
Sony cada vez apuesta más por las sinergias. No es ningún secreto. Sus dos grandes campos de batalla actualmente son el anime y los videojuegos y su idea es explotarlos lo más íntimamente posibles, especialmente tras comprobar lo bien que pueden funcionar sus grandes IPs del videojuego al llevarlos a la pantalla grande. Algo que de momento sólo ha hecho con películas de imagen real.
Porque todas las películas de grandes videojuegos de Sony han triunfado. Quizás no entre la crítica y desde luego que no entre los fans de estas IPs, pero sí han conseguido funcionar en lo que más importa a los directivos: hacer buenos números de recaudación. Algo de lo que no es la excepción su último acercamiento que, si bien no es la mejor película de 2025, si es bastante mejor que su también reciente remake. Hablamos de la adaptación al cine de Until Dawn.
Una película que ha sabido adaptar el videojuego
Adaptando el videojuego de 2015 Supermassive Games, ya en el original había todo para ser una película. A fin de cuentas, Until Dawn nos ponía en la piel de ocho jóvenes adultos que se iban de vacaciones a los Montañas Blackwood donde, a causa de circunstancias variadas, se veían perseguidos por un asesino en serie. Siguiendo de cerca las premisas del cine de terror slasher, el juego nos hacía tomar decisiones que acababan causando la supervivencia o la muerte de nuestros personajes, en un efecto mariposa que iba cambiando la partida según lo que decidiéramos hacer en cada momento dado.
Si bien su formato no lineal y la posibilidad de que sobrevivan varios, todos o ninguno de los personajes no casa bien con el cine, el hecho de estar muy inspirado por las películas de terror de los 70s y los 80s sí lo estaba. Algo que se ve en la película.
Dirigida por David F. Sandberg, director de las dos películas de Shazam y Annabelle: Creation, la película parte de la misma premisa que el videojuego original, con un giro para justificar todo lo que ocurre en el mismo. No vamos aquí a exponerlo, ya que queremos evitar los spoilers, pero es un modo muy ingenioso de justificar los constantes bucles del juego original y que justifica todo lo que ocurre hasta el momento en la película, dándole un estilo muy singular y un cierto aire diferente con respecto de otras películas de terror contemporáneas.
Costando apenas 15 millones de dólares, la película fue un éxito bastante modesto. Recaudando 54 millones en taquilla, la película funcionó especialmente bien en Estados Unidos y Canada, demostrando que sigue siendo el principal territorio para esta clase de cintas.
Por desgracia para Sony, la película fue un pequeño desastre en cuanto a recepción de crítica y opinión del público. Con un 52% en Rotten Tomatoes y un 47 en Metacritic, la película está peor que bien valorada. Y considerando que en CinemaScore recibió una C+ en una escala de la A+ a la F y un 63% de puntuación positiva en PostTrak por parte de la audiencia, no parece una película que vaya a recibir la aprobación de una secuela. Incluso si, para una parte del público en la que nos incluimos, es una película disfrutable bajo las condiciones adecuadas: una tarde tonta con muchas palomitas y un buen refresco.
Además, lo tienes fácil para conseguirlo. Ahora más que nunca. La película ahora está disponible para ver en Movistar Plus+ y para alquilar en AppleTV, haciendo más fácil que nunca verla una tarde tonta. Y si lo haces sabiendo a lo que vas, bien puede ser una buena tarde.