La controversia detrás del desarrollo de Subnautica 2 ha escalado recientemente, convirtiéndose en una de las historias más intrigantes del mes en el ámbito de los videojuegos. Esto se debe a las críticas lanzadas por Krafton hacia los exlíderes de Unknown Worlds, lo que ha llevado a los cofundadores Charlie Cleveland y Max McGuire, así como al exCEO Ted Gill, a presentar una demanda contra la compañía. Cleveland anunció esta acción legal a través de Reddit, enfatizando que no tiene intención de abandonar el desarrollo de Subnautica 2, un proyecto que considera su trabajo de vida.
Una demanda con un contexto millonario
La demanda surge en un contexto complicado, ya que Krafton había planeado una bonificación de 250 millones de dólares para Unknown Worlds, condicionada a ciertos resultados financieros que se espera alcanzar en 2025. Esa bonificación podría verse seriamente afectada por la demora en el lanzamiento de Subnautica 2, previsto para el año 2026 en Xbox Series X|S y PC. Cleveland ha contestado a las acusaciones de Krafton, que afirmaba que él y su equipo habían abandonado sus responsabilidades durante el desarrollo del juego.
En su respuesta, Cleveland declaró: “La idea de que Max, Ted y yo queríamos quedarnos con la bonificación para nosotros mismos es totalmente inexacta. Estoy en esta industria porque la amo, no por las riquezas”. Asimismo, reiteró su compromiso de compartir las ganancias con el equipo, como lo han hecho en el pasado, demostrando que se mantiene la intención de cumplir con la bonificación correspondiente.
Mientras tanto, Krafton ha sido blanco de críticas, ya que su anuncio de retraso del juego fue recibido con numerosos comentarios negativos y llamados a boicotear el lanzamiento. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de Subnautica 2 y las dinámicas internas de Unknown Worlds, llevando a muchos a especular sobre las repercusiones a largo plazo en la industria.