La jueza Araceli Martinez-Olguin ha garantizado la paralización durante 14 días de la fusión de Paramount y Warner Bros a causa de que puede violar las leyes federales antimonopolio, lo cual podría llevar a precios más altos y menas películas y series de televisión. Lo cual es un primer paso para que la polémica fusión no llegue a producirse en el futuro.
Los tribunales ven problemas en la fusión
Todo esto ha sido posible gracias a una coalición de 12 estados, liderada por California, que ha llevado esta fusión ante los tribunales. Los estados están buscando una medida cautelar, lo que bloquearía la fusión hasta que la juez se pronuncie sobre el fondo de la demanda de los estados. Lo cual podría llevar meses o años. Haciendo que la fusión se disolvería por sí misma.
Pero antes de eso tienen que aceptarla. La restricción de 14 días puede ser alargada hasta un máximo de 28 días, aunque esta fecha también podría retrasarse si ambas partes llegan a un acuerdo. Por lo cual bien podríamos estar ante una odisea larga y dolorosa para Paramount.
Los argumentos de los estados demandantes es que la fusión dañaría a la competitividad del mercado de la televisión y el cine por combinar dos de los tres programadores de televisión y dos de los cinco distribuidores. Paramount, por otra parte, se ha defendido afirmando que la televisión es un medio en decadencia y que no debería atender a las estimaciones de la concentración de mercado que hagan los estados.
Si bien es imposible saber cómo acabará esto, si tenemos una evidente fecha límite. Si para el 30 de septiembre el trato no se ha cerrado, Paramount deberá millones de dólares por cada día que pase a los inversores de Warner Bros. por promesas incumplidas, por lo cual tienen intereses en cerrar lo antes posible esta demanda. Así que esta demanda es un palo en las ruedas que bien puede haber acabado con esta fusión antes de que ocurra incluso si ni siquiera la llega prohibir.