En 2006, Wii entró en el mundo de los videojuegos casuales con una estampida, y tanto Microsoft como Sony se quedaron sin saber por dónde les daba el aire. Y eso que la base era muy sencilla: divertir a cualquier coste. De hecho, una de las grandes novedades que la consola de Nintendo mostraba al público, y que después ha sido copiada hasta la saciedad, era la posibilidad de crear tu propio avatar eligiendo todo, desde los ojos hasta la boca, la ropa o la expresión facial. En su momento, los Mii fueron un exitazo absoluto que han ido pasando de consola en consola de Nintendo… Y, por supuesto, todos quisieron copiar.
¿Avatar? ¿La de James Cameron?
El intento más recordado probablemente fue el de Xbox, que en la 360 introdujo los avatares, que aparecieron por primera vez en 2008 tras una gran actualización del sistema operativo de la consola. Y sé que muchos creéis que nacieron y murieron ahí, pero nada más lejano a la realidad: fueron evolucionando e incluso en 2018 tuvieron un reboot con una “nueva generación” para Xbox One.
Pero una cosa es lo que anunciaran y otra la realidad: los avatares se han ido dejando a un lado, relegados a simples cameos, y el año que viene, directamente, desaparecerán. Concretamente, el 9 de enero de 2025. ¿Y el motivo? Pues lógicamente, su poco uso, por lo que también desaparecerá la aplicación para editarlos. Suena el violín más pequeño del mundo en su honor.
¿Y qué pasa si has comprado extras para tu avatar -porque sí, podías hacerlo-? Pues que si fue después del 1 de noviembre de 2023, Xbox te devolverá el dinero sin mayor problema. Eso sí, seguirán vivos, pero de otra manera: los de Xbox 360, o sea, los llamados “avatares originales” seguirán existiendo y se podrán usar en los juegos y las aplicaciones y los juegos donde aparezcan. Por ahora, al menos. Si yo fuera un avatar de Xbox no estaría muy relajado, la verdad.