Los 5 mejores cliffhangers de la historia de la televisión

Hubo un tiempo donde la televisión no se consumía como si fuera comida rápida, y necesitaba alguna manera de enganchar a la gente de episodio en episodio. Asegurarse de que, cuando terminara una temporada, estuvieran allí en la siguiente porque necesitaran saber cómo continuaba todo. La técnica no fue inventada por la televisión, claro: los cliffhangers venían existiendo desde la novela de bolsillo y fue adoptado posteriormente por los seriales cinematográficos, donde los protagonistas siempre acababan en una situación imposible de la que posiblemente no podrían sobrevivir. ¿O sí? ¡Vuelve la semana que viene para comprobarlo!

Pero, sin duda, si alguien ha llevado el cliffhanger a la categoría de arte, esa es la televisión, que a lo largo de los años ha creado más y más situaciones inverosímiles con las que quedarte al borde del asiento preguntándote qué acaba de ocurrir. Hoy vamos a repasar 5 veces que un episodio nos dejó pidiendo más y más, pasando días (en el mejor caso) o meses (en el peor) hasta solucionar la duda. ¿Preparados para entrar en un mar de recuerdos y frustración? ¡Vamos allá!

24 – El presidente está detrás de todo

La quinta temporada de 24 fue la más loca de todas, ya desde su primera escena, donde se cargaban a personajes memorables que llevaban con los espectadores desde el primero de los interminables días de Jack Bauer. Sin embargo, la cosa seguía escalando y escalando hasta el final del episodio 16, donde descubríamos que detrás de todos los tejemanejes, maldades y complots estaba Charles Logan, el mismísimo presidente de los Estados Unidos, que se convirtió en el villano definitivo. La serie aquí tocó techo, y fue imposible volver a llegar a este nivel de sorpresa mezclado con auténtica fascinación. Una maravilla.

Friends – Te tomo a ti, Rachel

En el verano de 1998 estuve una y otra vez viendo este último minuto de la temporada 4 como un loco, repitiendo ese “Te tomo a ti, Rachel” y dejando que se grabase en mi memoria como un acontecimiento canónico. Fue la primera vez, creo, que realmente una serie de televisión me dejaba tan en vilo, sin saber lo que iba a pasar después. En ese mismo episodio, por cierto, se desvelaba que Chandler y Mónica habían tenido una noche de pasión, lo que llevó a una de las mejores parejas de la historia de las sitcoms. Si es que Friends era increíble, qué demonios.

Paradise – Vivimos donde vivimos

La temporada pasada tuvimos toda clase de cliffhangers locos televisivos, desde la increíble sorpresa de Sugar hasta, por supuesto, el final del primer episodio de Paradise, donde se desvelaba que las dos líneas temporales de la serie se dividían entre la vida antes de vivir encerrados en una ciudad subterránea y después, habiendo sobrevivido muy pocos al fin del mundo. Si después de ese final no quieres seguir viendo qué ocurre después, es que ya nada te puede sorprender.

Perdidos – ¡Tenemos que volver!

Llevábamos 3 temporadas tratando de salir de la isla de Perdidos, y los misterios se acumulaban entre sí, hasta que los creadores decidieron volar todo por los aires desvelando que el flashback de Jack era realmente un flash-forward al futuro, donde este se encuentra con Kate y le dice la mítica línea “¡Tenemos que volver!”. No importa los momentos más decepcionantes que la serie nos dio tiempo después: solo por vivir esta sorpresa en directo mereció la pena el camino.

Juego de tronos – Las lluvias de Castamere

Si habías leído las novelas, sabías lo que estaba a punto de llegar en la famosa Boda Roja. En el anteúltimo episodio de la temporada 3 de Juego de Tronos, todo saltó por los aires de repente, durante la boda de Edmure Tully y Roslin Frey. Allí, Robb Stark y los suyos son asesinados y, al final, le rebanan el cuello a Catelyn. Un final injusto pero muy loco. Tanto, que no se habló de otra cosa durante meses. Todos creímos que, como en los libros, Catelyn volvería convertida en Lady Stoneheart, pero nada pasó, dejándonos tristes y desconsolados a lo largo y ancho de Poniente.