En España se hacen algunos videojuegos excelentes. Tenemos casos tan recientes como Denshattack! y no tan recientes como Blasphemous, pero lo que ha quedado demostrado una y otra vez es que no es una excepción. Existe talento en el país y cuando se cuida y se cultiva puede dar juegos absolutamente excelentes. Y si bien cada uno es de su madre y de su padre, demostrando que además la diversidad es otra de las cualidades por las que destaca el país, eso también da pie para otra cosa importante: las sorpresas.
Entre esas sorpresas podríamos hablar de un juego que ha entrado ahora en early acces. Con una hoja de ruta que nos promete un año de actualizaciones antes de su salida definitiva, ya nos da un un primer acto que, para muchos otros, sería un juego completo. Y uno bien cargado. Porque Prelude: Dark Pain no se conforma con ser un buen juego: aspira a ser un juego del que hablemos no solo ahora, sino también entre los candidatos a GOTY en su lanzamiento tras el early access.
Un mundo oscuro de grandes influencias
Prelude: Dark Pain transcurre en el mundo de Estátera, un territorio arrasado por el Dolor Oscuro. Para hacer las cosas peores, La Orden de la Cruzada Oscura gobierna a hierro y fuego haciendo miserable la vida de las personas que tienen que luchar cada día por su supervivencia contra la aparición de las criaturas del Dolor a través de las fisuras que están apareciendo entre diferentes realidades. Pero eso no significa que nadie esté dispuesto a combatirlo.
Unos pocos pueblos, como los Mallas Azules o los Van Rigmar, están decididos a combatirlos, y de entre los mismos algunas personas excepcionales han aparecido para confrontar a las amenazas que se ciernen sobre el mundo. Personas como Soren, Maya o Tammais harán todo lo posible por hacer un futuro mejor. O al menos evitar que todo vaya a peor.
Si esta es la premisa, también es lo que dicta lo que encontraremos en el juego. Con un arte exquisito que recuerda a un cruce entre Darkest Dungeon y un cómic de Mike Mignola y unas mecánicas de RPG Táctico que no tienen nada que envidiar a Final Fantasy Tactics: The Ivalice Chronicles o Tactics Ogre: Let Us Cling Together, el juego lleva sus influencias a la vista. Pero no hay nada malo de ello. Al contrario. Porque todo lo evidente que son sus influencias es lo bien que ha sabido canalizarlas en algo propio y, sobre todo, de una enorme calidad.
Un mundo movido por sus personajes
La mayor particularidad de Prelude: Dark Pain con respecto de otros TRPG es que cada uno de los personajes tiene su propio set de habilidades y personalidad. Aquí no hay clases, sino que cada personaje es su propia clase. Con dos ramas de habilidades disponibles, teniendo que equipar aquellas habilidades que veamos más útiles y deseables para cada batalla, no hay dos personajes que se sientan iguales o similares. Y ahí es donde el juego gana en personalidad.
Jugar con Soren es diferente que jugar con Maya que es diferente que jugar con Tammais o Urza o Gala. Si bien cada uno de ellos tiene un rol concreto, sus fortalezas, sus habilidades y atributos se dejan entrever en su personalidad y su carácter. Haciendo que sea fácil tener favoritos entre los personajes, prefiriendo llevar a unos sobre otros tanto por quienes son como por lo que hacen.
Esto añade un componente de rejugabilidad, pero también incide en el gran aspecto que seducirá a muchos del juego: su narrativa. Con una historia interesante y unos personajes fascinantes, Prelude: Dark Pain es un juego que se desarrolla de forma excelente en su relación entre personajes. Demostrando cómo esa unicidad de los mismos se traslada tanto en su jugabilidad como en la narrativa del propio juego.
Disponible en Steam en acceso anticipado, el plan es que salga completo después de un año más de desarrollo. Pero con un lanzamiento a 19,50€, con un descuento del 10% que deja el juego a 17,55€ y ofreciendo entre 20 y 30 horas de juego, sin contar el factor de rejugabilidad, hay pocos motivos para no lanzarse de cabeza a por él.