Hyundai y Kia han confirmado que no esperan lanzar baterías de estado sólido para vehículos eléctricos antes de 2030, señalando que la complejidad de esta tecnología genera “mucha incertidumbre”.
Durante el evento Kia EV Day, Spencer Cho, jefe de planificación de producción global de Hyundai, enfatizó que la comercialización de estas baterías podría demorarse incluso más allá de la fecha estipulada.
Mientras tanto, ambas marcas surcoreanas planean centrarse en mejorar las tecnologías de baterías existentes, como el fosfato de hierro y litio (LFP) y el níquel, manganeso y cobalto (NMC).
El futuro de las baterías pasa por Toyota y BYD
Este enfoque les permitirá maximizar la eficiencia de sus vehículos eléctricos sin esperar el desarrollo de la nueva tecnología de estado sólido.
Por su parte, otros grandes actores de la industria automotriz, como Mercedes-Benz, Toyota, Stellantis, Honda y los gigantes bateristas chinos CATL y BYD, también están en la carrera para desarrollar baterías de estado sólido.
Mercedes-Benz, por ejemplo, ha comenzado a probar su vehículo eléctrico que opera con una batería de estado sólido, promoviendo un rango superior a las 621 millas. La compañía ha estado colaborando con Factorial Energy desde 2021 para acelerar este desarrollo.
En cuanto a Toyota, ha formado una asociación con Idemitsu, buscando comercializar sus propias baterías de estado sólido, con una producción inicial programada para 2027 o 2028 y la producción masiva proyectada para 2030. Por su parte, BYD planea introducir su primer vehículo eléctrico con esta tecnología en 2027, aunque la producción a gran escala no se anticipa antes de 2030.
El panorama de las baterías de estado sólido sigue siendo competitivo y lleno de expectativas, y todos los ojos estarán puestos en cómo avanzan los distintos fabricantes en esta prometedora tecnología durante los próximos años.